Opinión de Marco Antonio Cortez Navarrete
Hoy más que nunca se confunden los términos periodista, comunicador e influencer, cuando en realidad tienen propósitos, responsabilidades y alcances muy distintos.
🔍 El periodismo es una vocación y una profesión. Su esencia es la búsqueda de la verdad, la investigación, el contraste de fuentes y el compromiso con la sociedad. El periodista informa, cuestiona al poder y da voz a quienes no la tienen. No vende imagen, vende contenido con ética y rigor.
📡 La comunicación es un campo más amplio que abarca desde las relaciones públicas hasta la publicidad. El comunicador puede diseñar mensajes, campañas o estrategias para conectar con audiencias, muchas veces desde instituciones, empresas o marcas. Su enfoque puede ser informativo, persuasivo o comercial, según el objetivo.
📱 El influencer, en cambio, basa su alcance en carisma, autenticidad o estilo de vida. No necesita formación formal y suele construir su credibilidad desde la cercanía emocional con su audiencia. Su contenido es más espontáneo, y su propósito principal puede ser entretener, inspirar o vender, más que informar con objetividad.
🤔 En este mar de voces, no todo el que habla informa ni todo el que comunica lo hace con responsabilidad.
👉 Ser periodista es un compromiso. Ser comunicador es una estrategia. Ser influencer es una tendencia. Y cada uno tiene su lugar, pero no deberían confundirse.


