La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado que el año 2024 fue el más caluroso desde que se tienen registros, con una temperatura media anual 1,55 °C por encima de la media de 1850-1900. Este récord supera al de 2023, que fue de 1,45 °C, situando a los últimos diez años (2015-2024) como los más cálidos registrados.
Este aumento de las temperaturas ha tenido consecuencias significativas en el medio ambiente y la sociedad. Las concentraciones de dióxido de carbono alcanzaron niveles sin precedentes en 2023, y los océanos registraron temperaturas récord en 2024, absorbiendo el 90% del calor atrapado por los gases de efecto invernadero. Esto ha llevado a un aumento sin precedentes del nivel del mar, que ahora sube 4,7 mm anuales, más del doble que en 1993.
El calentamiento global también ha provocado el mayor número de desplazados climáticos desde 2008 debido a fenómenos meteorológicos extremos. A pesar de estos incrementos, no se han sobrepasado los objetivos del Acuerdo de París a largo plazo.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha enfatizado la necesidad urgente de acción climática para limitar el calentamiento global. Ha instado a los líderes a intensificar sus esfuerzos y adoptar energías renovables para limitar las crecientes amenazas al planeta.