Alrededor de 30 mil
campesinos del Frente Auténtico del Campo (FAC), integrado por la UNTA, CIOAC,
CODUC y MST, marcharon hacia el Zócalo de la Ciudad de México y se instalaron
en plantón frente al Palacio Nacional para reclamarle al Gobierno Federal la salida
de México del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) en el
capítulo agropecuario y el cese de recortes al presupuesto de los programas
sociales para el campo.
En el marco de la
conmemoración del 138 aniversario del natalicio de Emiliano Zapata, otro grupo,
estimado en 10 mil campesinos, inició desde temprana hora el bloqueo del
Circuito Exterior Mexiquense y la autopista Peñón Texcoco, en protesta por el
despojo a propietarios de Los Tlateles para construir obras alternas al Nuevo
Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Los campesinos marcharon
desde el Monumento a la Revolución donde los dirigentes de las cuatro
organizaciones del FAC: Álvaro López Ríos, Marco Antonio Ortiz, Federico Ovalle
y Francisco Chew acordaron las acciones a realizar durante la jornada de
protesta para denunciar la insensibilidad de las dependencias vinculadas al
sector rural, que no cumplen los acuerdos firmados con los campesinos y
exigirle al Presidente Peña Nieto, al que calificaron de entreguista al
gobierno norteamericano, un cambio en las políticas públicas hacia el campo.
Francisco
Chew, líder del Movimiento Social por la Tierra, (MST) dijo que el 187
aniversario del nacimiento de Zapata es una fecha de fiesta y de movilización
social en defensa de las comunidades indígenas y campesinas.
“Graves
cosas han estado pasando en 2017; nos hemos encontrado con que, al igual que en
la época de la revolución, nuevamente los Estados Unidos nos agrede e
interfiere y pone de rodillas de forma grotesca a un gobierno entreguista que,
por un plato de lentejas para unos cuantos oligarcas, arrodilla y vende a su
pueblo; de eso se tratan las nuevas
condiciones de renegociación del TLC; de eso se tratan las imposiciones en
materia de seguridad, de combate al narcotráfico y a la migración ilegal, que
nos están imponiendo a través de la iniciativa Mérida”, denunció.
A su
vez, Federico Ovalle, dirigente de la Central Independiente de Obreros
Agrícolas y Campesinos, (CIOAC) señaló ante miles de campesinos reunidos en el
Monumento a la Revolución que el
Gobierno de la República firmó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos
y Canadá bajo la promesa de que habría mayor progreso, mayor producción, mayor justicia;
un avance superior en la democracia mexicana y tendríamos paz social. “Todas fueron mentiras”, añadió.
“Luego
de 35 años de política neoliberal, el campo mexicano está en peores condiciones;
más de 80 millones de mexicanos vivimos en pobreza de los 120 millones y, como
producto del TLC, el campo perdió 6 millones de empleos, en esos años también
se dejaron de cultivar 2 millones 600 mil ha y pasamos de ser una economía que
dependía del 10% de las importaciones a una economía que ahora depende del 50%
de las importaciones”, indicó.
En su intervención, Marco
Antonio Ortiz, de la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y
Campesinas (CODUC) señaló que la movilización campesina es para reclamarle al
gobierno la falta de disposición y voluntad política para cumplir acuerdos y
dijo que el Tratado de Libre Comercio se tiene que cancelar porque lo único que
ha generado es mayor pobreza, desempleo y violencia.
Destacó Marco Ortiz la
capacidad de movilización del FAC al que se refirió como el movimiento
campesino autónomo e independiente más importante del país, y anunció que no va
a bajar sus banderas ni va a aceptar que se sigan recortando los programas
sociales para el campo. Agradeció el apoyo de la UNTA, CIOAC y MST al bloqueo
de las vías hacia el nuevo aeropuerto y denunció que el gobierno federal, a
pesar de cumplir un acuerdo con las organizaciones del FAC para atender el
despojo, se echó para atrás y no cumplió su compromiso.
Por último, el profesor
Álvaro López Ríos de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) condenó
la actitud injerencista del gobierno mexicano y las agresiones contra el pueblo
y gobierno de Venezuela; denunció que el nuevo aeropuerto de la Ciudad de
México es una obra faraónica; un gran negocio del grupo aeroportuario y de
funcionarios de las secretarías de Gobernación, Sedatu y Comunicaciones y
Transportes, el cual se está construyendo sobre el despojo a un grupo de propietarios
de esas tierras, “se han atropellado derechos de muchos mexiquenses que con el
uso de la fuerza pública han acallado sus voces y se está cometiendo un ecocidio
de grandes dimensiones en un vaso natural de agua para la ciudad”, afirmó.
Al acordar la marcha
campesina hacia el Zócalo para cercar pacíficamente el Palacio Nacional dijo
que “el país se nos va de las manos por una burocracia inepta y corrupta que
tiene subejercicios en los programas destinados al campo” y propuso denunciar
en las principales avenidas de la capital, la desatención del gobierno federal
a los problemas del campo. Esto se haría con brigadistas de las cuatro
organizaciones desde la próxima semana y hasta el 1 de septiembre, día del
informe presidencial.


