Amaneció en sol y abril, qué hermoso día.. ole.. y todo era alegría y volantes, esencia y sabor.. una palabra, azahar, se había perdido, tal vez despistado.. y callejeaba aquí y allá, sombra y sol, flamenco y toreo.. de un lado a otro.
Bebiendo el aroma sevillano, la clase elegante, el duende.. Saboreando canela, naranja y vainilla.. Romero y romero. Olé y ovación. Esa canción tan hermosa.. y la esperanza escrita en una ilusión..
Regresaría, la palabra azahar, al diccionario de vocablos hermosos.. pero lo haría al atardecer,
cuando Sevilla enciende el cielo en oro y lila.. había toros en la Maestranza, y eso es arte.. Había que estar.. siempre estar..
Dedicado a Rocío, una niña perfecta
A mi amiga Ely
A José Garrido, que siempre está
A mi Luis
A mi familia
A Sevilla