De amigos tenía un pequeño beso, un pequeño verso y un pequeño abrazo. Y él era un rezo, un pequeño rezo. No hay oraciones pequeñas, todas son importantes y todas son sentidas…
Pero el rezo era así: pequeño, susurrante, tan tímido.. Como el que no quiere molestar…
Era un rezo puro y blanco, blanco y sereno, sereno y honesto, honesto y constante.. y era muy especial. Tan especial, que a pesar de ser un pequeño rezo, en las nubes le empezaron a llamar rezo real, por ser tan noble y a la vez tan torpe…
Y desde entonces ahí está el rezo. Al lado de los enfermos. Al lado de los toreros en las plazas de toros. Al lado de los que lloran. Al lado de los que sueñan. Al lado de los que rezan…
Dedicado a los rezos y a los que rezan
Dedicado a mi hermana
Dedicado a mi rey
A Carlos, con cariño
A mi Luis
A mi amigo Pablo
Y a mi “hermana” Macarena


