Y el abrazo nació en el alma. Nació de Dios… Nació puro, tierno, sensible. Infantil, cálido, intenso. El abrazo nació fuerte. Con garra, con aroma, con sentido.
Y se fundió el abrazo en los brazos del ser que necesitaba una caricia, un beso, una oración, un querer. El abrazo sonreía, calmaba, nutría la vida. El abrazo era. Y estaba.
Y sabía estar. El abrazo sabía cuando era el momento.. y se enredaba en un soneto de calor y esperanza. Y decía, y era bálsamo.. y aportaba. El abrazo crecía..
Siempre estaba!
Un abrazo a Luis y la familia Carrasco Bordas
Un abrazo a la honradez y los que crean felicidad taurina
Un abrazo torero! Y hoy para José Garrido
Un abrazo a mi hermana
A cada madre y a las madres mexicanas
A mis amigos
A mi Macarena
A Rakel
A ti..


