Ella hablaba y hablaba, contaba de esto y de lo otro, protagonista de mil cuentos inventados.. desconocía la empatía y no permitía que su amiga contara nada, únicamente gustaba de escuchar su propia voz.. contaba de chicos, de zapatos y de barcos..
Un joven se acercó al banco en el que ellas se encontraban. Había una papelera no muy lejos y la chica que permanecía en silencio le observó y sintió su dolor. Le tendió un billete de cinco euros. La otra muchacha ni se enteró, seguía hablando de algo. O de nada..
Esa noche el chico se convirtió en un príncipe y montado sobre su caballo blanco alcanzó el balcón de la joven que… en verdad eso no fue lo que ocurrió! Lo que pasó fue que el joven pudo comer algo y beber algo.. y seguir en la lucha y la esperanza..
Hay que mirar alrededor! Y saber ver!
Dedicado a mi hermana, de las personas más generosas que conozco
Dedicado a Roci Fresnos, encantada de ayudar mañana!
Dedicado a Lourdes, que disfruta mis cuentos
A mi Luis
A la gente generosa
A mi amiga Ana


