El tenista español Rafael Nadal admitió la superioridad del estadounidense Francis Tiafoe en su derrota del lunes en octavos de final del Abierto de Estados Unidos y avanzó que se centrará en preparar el nacimiento de su primer hijo sin detallar cuándo regresará a la pista.
Nadal, de 36 años, buscaba su 23º título de Grand Slam, y tercero de la temporada, pero nunca mostró su mejor tenis en Nueva York, donde llegó con poco rodaje por culpa de las lesiones y con la cabeza también en el estado de su esposa, que espera dar a luz en las próximas semanas.
«Ahora tengo que volver a casa, tengo cosas más importantes que el tenis que atender, y después se tomarán las decisiones que se deban tomar según vaya todo en la vida personal», avanzó Nadal.
«Tenía que hacer un esfuerzo aquí», subrayó el español, que aspiraba a un triunfo que le distanciara de Novak Djokovic, que tiene 21 trofeos grandes, y le garantizara volver al número uno mundial.
«Hice lo que pude pero las cosas no salieron como me hubiera gustado. Ahora hay hacer un ‘reset’, han sido unos meses un poco difíciles y empezar de nuevo profesionalmente hablando. Y en lo personal terminar el año con algo muy importante que es mi primer hijo», recalcó.
Medios españoles reportaron en los últimos días que la esposa de Nadal, Mery Perelló, había sido ingresada en una clínica por precaución, a lo que el tenista reaccionó la semana pasada desde Nueva York asegurando que su mujer «está bien».
«Ahora tengo que volver a casa, tengo cosas más importantes que el tenis que atender, y después se tomarán las decisiones que se deban tomar según vaya todo en la vida personal», avanzó Nadal.
«Tenía que hacer un esfuerzo aquí», subrayó el español, que aspiraba a un triunfo que le distanciara de Novak Djokovic, que tiene 21 trofeos grandes, y le garantizara volver al número uno mundial.
«Hice lo que pude pero las cosas no salieron como me hubiera gustado. Ahora hay hacer un ‘reset’, han sido unos meses un poco difíciles y empezar de nuevo profesionalmente hablando. Y en lo personal terminar el año con algo muy importante que es mi primer hijo», recalcó.
Medios españoles reportaron en los últimos días que la esposa de Nadal, Mery Perelló, había sido ingresada en una clínica por precaución, a lo que el tenista reaccionó la semana pasada desde Nueva York asegurando que su mujer «está bien».
Respecto a su gris actuación frente a Tiafoe, ante el que cayó en cuatro sets, Nadal admitió sin ambages la superioridad del estadounidense (número 26 de la ATP), que logró la mayor victoria de su carrera.
«No soy de buscar excusas, al final hay veces que uno puede con todo y otras que no y ahora ha tocado que no. Quiero felicitar al rival», declaró.
«A lo mejor me faltó un poco más de frescura, de rodaje, de cosas intangibles que son difíciles de explicar, y de tranquilidad», resumió.


