Cuando despertó la fotografía seguía allí… Era una cartulina en blanco y negro. Reflejaba una plaza de toros, los segundos previos a una corrida. Era bella! Volvió a dormirse y abrió de nuevo los ojos a las diez de la mañana…
La fotografía seguía allí…
Abajo olía a café recién hecho, a tostadas con mantequilla, a desayuno, a vida. Adoraba el momento de iniciar una nueva jornada en casa de los abuelos. Todo era puro, sincero, sereno.
La fotografía le encantaría al tío Manuel..
Era de alma aficionada, de corazón taurino. Era ojedista. Partidario de Lucio Sandín. Enamorado eterno del Eterno Manzanares. Era flamenco, honesto, ser de toros y de oles, español y andaluz…
Bajó a desayunar…
Yo también adoro bajar a desayunar en casa de mi abuela. Dedicado a esos momentos únicos
A los abuelos, y a la mía
A los toreros y a los toreros mencionados
Al recuerdo eterno del Eterno Manzanares
A mi Luis
Al flamenco, a Camarón y a mi flamenco
A Anya
Y a mis amigos andaluces


