Abrió la ventana de su dormitorio. Fuera estaba el mar, estaban el verano y septiembre y el calor. En el cuarto de al lado su hermana metía cuadernos y libros en la mochila nueva. A sus nueve años empezaría el colegio al día siguiente; ella, ya en cuarto, iniciaba las clases en una semana.
Qué horror! Al menos vivían en la playa. Pero era una pena sustituir bikini por uniforme, aventuras de arena y sal por deberes, los ojos del chico maravilloso por la mirada del profesor de Química..
Entonces entró mamá. Les habló a las dos de un niño: un pequeño de ocho años. Volvería a las aulas el lunes, y estaba muy feliz. El curso anterior, en su batalla contra la leucemia, no había podido acudir. Las dos chiquillas comprendieron muy bien. Lo normal es lo que va como tiene que ser… Tocaba clases…
Y, un buen día, regresaría junio, con su luz y su libertad y sus posibilidades…
Es duro iniciar la escuela tras las vacaciones pero mucho más duro es no poder hacerlo..
Para todos los niños que empiezan curso. En especial Hugo, Mateo, Rocío, Carlota, Candela, Lourdes, Carlos, Celia, Jimena, Luis, Marta, Pablo, Manuela, Curro, Manuela..
Para los que, por lo que sea, no pueden empezar. Ojalá pronto puedan..
Para mi Luis
Para Joaquín, suerte!
Para mi querido Juli, suerte!
Y para los flamencos


