Amaneció. Rosa y naranja en el cielo o sobre el cielo. Se bebió el café, tan amargo, tan lejos de México, tan cerca de la verdad. Había estado en la Goyesca de Ronda, maravillada con el vestido de Morante, añorando sus años de niñez, y de Ordòñez, cuando toreaba Msnzanares…
Saint Jean Pied de Port…
El kilómetro 0, el camino de todos los caminos, el Camino. Iba a empezar. Había dormido bien, sin pesadillas. Era la primera vez, desde que había aterrizado en España, que no soñaba nada feo. Allá, en México, había dejado meses malos y un año peor. Iba a empezar el Camino. Treinta y una etapas de silencio y caminata.
De esperanza y de fe…
Mi próxima novela trata sobre el Camino. Me apeteció escribir un cuento así
Dedicado a cada ser en el Camino
A Sandra de la Rosa
A Lourdes, feliz cumpleaños, y a Boni y las niñas
A mi Luis
A Rosario, mañana en viaje
A los toreros, en especial a los que torean este fin de semana
A Manzanares. Eterno!
A Vicky
A mi torero
Y a Ronda


