Especial / La Revista
La atención y las acciones dirigidas a crear
conciencia sobre el cuidado del medio ambiente en años recientes resultan por
demás interesante, y no es para menos, los datos sobre el deterioro del planeta
son alarmantes. Tal parece que estamos en la recta final de lo que hoy
conocemos como la humanidad.
No obstante, no todo está perdido, y es que la inteligencia
humana está consciente del daño provocado a la naturaleza y busca, de cualquier
forma, resarcir un poco de tales perjuicios.
En este sentido, la Industria Mexicana de Coca Cola,
consorcio productor de bebidas envasadas, consciente del problema que se
atraviesa en materia de contaminación, ha lanzado una fuerte campaña de
concientización sobre el reciclaje de sus envases.
Por tal motivo y como parte de las acciones por el Día
Mundial del Reciclaje, la firma Bebidas Peninsulares Sociedad Anónima (BEPENSA)
concesionaria de Coca Cola en la Península de Yucatán, invitó a los medios de
comunicación a un recorrido por la planta PetStar, en la ciudad de Toluca, en
el Estado de México, en donde se ubica la planta más grande del mundo de
reciclaje de grado alimenticio, y en donde se aplica un proceso de negocio a
nivel global; denominado de “Economía Circular“, se trata de un nuevo modelo
que proporciona múltiples mecanismos de creación de valor, no vinculados al
consumo de recursos finitos, o sea un “modelo de negocio” en el que el consumo
solo se produce en ciclos biológicos eficaces, donde los recursos se regeneran
dentro del ciclo biológico o se recuperan y restauran gracias a un ciclo
técnico.
La planta de reciclaje de PET, es la más grande e
importante de Latinoamérica, y una de las más grandes del mundo, de hecho es la
única que cuenta con las certificaciones mundiales para la producción de PET
grado alimenticio. Ahí se producen los dispositivos que abastecen a los
concesionarios de Coca Cola para la fabricación de sus propias botellas de
plástico.
PetStar es líder a nivel mundial, toda vez que logra
reciclar 3,100 millones de botellas al año y cuenta con 1,200 puntos de
recolección para reciclaje a lo largo de todo el país.
¿Qué
es el PET?
Aunque existe infinidad de materiales que se pueden reciclar,
el PET es un polímero (un tipo de plástico), y es uno de los pocos que son 100%
reciclables. Muchos productos de consumo, como botellas de plástico para
bebidas, están hechos de PET, incluso hay varias marcas cuyos envases son 100%
reciclados de otros productos hechos con PET.
PetStar opera de la siguiente forma: Primero se
almacena toda la materia prima (el PET) en sus instalaciones, donde es llevada
a una línea de alimentación que lava los envases, pasando también por una etapa
de detección y eliminación de contaminantes.
De ahí, pasan a una molienda donde se trituran el
material, después, es lavado nuevamente y secado, seguido de un proceso más de
homogenización detallado y de almacenamiento de la hojuela, para finalizar con
la extrusión, peletización, policondensación y enfriamiento, procesos químicos
para lograr que el PET esté al 100 y sea de alta calidad para salir de nueva
cuenta al mercado, sin ningún agente contaminante y completamente seguro para
el consumo humano.
Recorrido
por la planta de acopío
El recorrido estuvo coordinado por Agustín Menéndez
Reyes, gerente de Asuntos Corporativos de Bepensa, y Felipe Solís Mier y Terán,
gerente de Proyectos Especiales, así como por un equipo ejecutivo de comunicación
de la firma. Ahí, se explicó que Bepensa recicla actualmente siete de cada diez
botellas que pone en el mercado con sus refrescos o agua purificada, aunque el
objetivo es que sean diez de diez, y para
tal fin han puesto en marcha un proyecto de recolección y reciclaje masivo en
la Península de Yucatán mediante la colaboración de personas que se dedican a
la recoja de envases que luego son llevados a los centros de acopio y
posteriormente, trasladados a la planta recolectora y finalmente a la planta
procesadora de PET. Cabe señalar que este proyecto tiene como requisito que la
recoja de los envases sea sin utilizar a menores de edad.
El proceso de acopio y reciclaje en la planta de
PetStar en el Estado de México, inicia con la llegada de los envases
recolectados a todo lo largo y ancho del territorio nacional.
En la botelloteca de la planta de acopio, se explicó
que el modelo de negocios por medio del cual se recolectan millones de botellas
de PET es a través de 1,500 pequeñas y medianas empresas dirigidas por personas
que se dedican a evitar que los envases se vayan a los grandes basureros.
En la botelloteca se exhiben envases de todo tipo de material
plástico utilizados en México y que contienen líquidos de diversa índole, entre
refresco, bebidas energizantes, jugos, agua y detergentes, etcétera.
También se explicó que en la planta recolectora se
seleccionan los envases catalogados como de grado alimenticio, mientras que
aquellos que no pasan la prueba se usan para la confección de otros artículos
como pueden ser fibras para lavar los trastes, playeras, botas, alfombras para
automóviles, lapiceros u otro tipo de accesorios, incluso muebles de jardín. Las
botellas y las etiquetas se reciclan en cajas que a su vez son utilizables
hasta 25 veces y luego también son reutilizadas.


