Leían, era de un pueblo muy aficionado al toro, que el torero no recuperaría la visión. Y, al ser tan pequeños, se sentían tristes. Fue el padre el que les habló de la tía-abuela Jacinta. Era ya tan mayor.. Había cumplido ciento tres años…
Era casi ciega, casi sorda.. Adorable!
El padre les dijo que la falta de visión de la tita Jacinta no le impedía ser cariñosa ni dulce. Era cariñosa y dulce. Contaba cosas de antes, de la infancia. Tenía sonrisa de lago, era fuerte como un roble. Justa y noble…
Los chiquillos la adoraban!
El padre les explicó que el matador hallaría la luz aunque no lograra ver bien… la luz está en el alma, en la pureza, en el corazón. La ceguera es la envidia, la ceguera es la deslealtad, la ceguera es la falta de ética..
Ver es vivir y saber vivir, sentir, dar… amar!
Dedicado a Paco Ureña, en la esperanza de que, incluso un poco más oscuro, tu mundo esté lleno de luminosidad.. Fuerza!
Dedicado a los abuelos, y a la mía
Hoy a cada Pilar
Viva España
A mi Luis
A Lourdes, disfruta mucho hoy!
A mi amiga Ascen, con todo cariño
Y a la gente de ley


