Ha quedado demostrado en el contexto internacional, la solidez del Estado mexicano. En éste año del 2018 se vivieron unas campañas intensas, reflejos en ocasiones de las faltas de propuestas concretas dando paso a las descalificaciones como centro de la imaginación y capacidad de los operadores de tales modelos caducos.
La tensión creció ante el peligro inminente del PRI de volver a perder la Presidencia de la República, ahora a manos de un partido de supuesta izquierda con apenas cuatro años de fundado; lo que, finalmente sucedió. Una clase empresarial comprometida con sus intereses, se contrapuso también, desde luego, de igual manera fueron derrotados. El Sistema Político y de poder público mexicano, sostiene su soberanía y al parecer, el respeto a sus acuerdos.
Cifras millonarias en exceso en la defensa mediática en medios, que no fueron suficientes para frenar una determinación ciudadana, que, por cierto, seguramente, ha abierto canales de posibilidades para futuros procesos electorales a lo largo y ancho de nuestra nación. Unos árbitros electorales en ocasiones intentando amagar en continuar con esas facetas trasnochadas del pasado, lograron, dar, la razón a quien la tenía y quien debe de serla razón de sus argumentaciones y trabajo pulcro: A la ciudadanía libre y soberana que defendió su voto.
Pueden seguir surgiendo dudas, inconformidades, duelos institucionales en varias entidades; pero, el espaldarazo de una representación internacional al ascenso oficial del nuevo mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, acompaña a nuestro país para consolidar una fuerte base de arranque. Lo que vendrá en los meses siguientes, es cuestión propia del cumplimiento o no, y bajo que costo, de las promesas ofrecidas para erradicar males que ya causaban mucho malestar territorial.
Fuera de los contextos partidarios, no se puede negar que la bandera mexicana, sí hondea con una dosis aceptable de esperanza, esa que podría convertir una manera efectiva y lo más honesta de gobernar. Será cuestión de mediano plazo para poder ir midiendo los reales avances o fracasos en la política gubernamental iniciada este 1 de diciembre. La clase empresarial,parece que ha recibido intercambio de ofertas para continuar con su crecimiento de negocios. Hay en buen número mensajes que hacen pensarlo; aunque hay otros que aún no aceptan el cambio.
Existe la percepción de grupo asesor de López Obrador salidos de varias fuentes, que le van auxiliando en temas centrales. En cambios de opinión, además de las respectivas críticas en contra, se acompañan con aciertos que detienen inconformidades de sectores importantes en la generación de movilidad económica e influencia social, según nos han dejado ver, nuestros analistas capitalinos con todos estos conceptos enunciados en el encuentro de la presente semana, en acogedor restaurante en la colonia Condesa. Incluso, varios de ellos, ya conectados en línea directa con situaciones laborales en el engranaje federal, sin lugar a dudas, por su vasta experiencia e integridad nacionalista, en opinión de yucateco visitante por cuestiones de seguridad nacional.
Por cierto, después del primer encuentro del presidente Andrés Manuel López Obrador con los gobernadores a través de la CONAGO, se sacó la resolución que evita la injerencia de los llamados “superdelegados” de los estados en cuestiones de la seguridad pública. Lo anterior, desde luego, asesta un primer golpe en contra de un adelantado Joaquín Díaz Mena, que tendrá cancha, pero con un proyecto en su contra que irá sintiendo poco a poco; no deberá ni confiarse, ni sentirse todo poderoso. Cuidado, soltaron, los presentes, como buena recomendación.
Hay que reconocer que el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal se está moviendo bien con los jerarcas de la federación. Una muestra, el reciente muestreo con el Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo Montaño. El gobernante yucateco jugando con actitud positiva sus fichas de enlace nacional, ratificó subdirector de noticiero nacional. Se anexó, lista de gentes de negocios y familias libanesas que han tirado otras líneas directas para cubrir al ahijado. Así es el poder, y su parte en la tabla política.
Ya sería bueno que, Juan José Abraham Achach, quien cumpliera larga con sus objetivos por muchos años en la feria de Xmatkuil y su representación supuestamente colegiada, deje a quienes el nuevo gobierno les ha dado el voto de confianza para manejar todo lo relacionado a esa gama de eventos y exposiciones. Junto con Humberto Rodríguez Cural, Jacobo Sosa Alemán y una camarilla de ajustes internos a placer, tendrán su reconocimiento y ya, seguramente han tenido su compensación económica, no lo hicieron gratis.
De manera casi unánime los enlaces nacionales al compartir los alimentos, reiteraron que puede dar trabajo dejar fuentes extraordinarias de poder y economía. Sin embargo, el actual gobierno del estado ya dio nombramientos y será de gran madurez y necesaria, que dejen trabajar con toda libertad; para que, a ellos, precisamente se les puedan pedir cuentas. No es un secreto que por más que siga sacando fórmulas y conceptos por Abraham Achach, ésta última edición no fue lo exitosa, como quisiera, como colofón de su inminente despedida de tan anhelado lugar para administrar. Todo y todos tienen sus tiempos. Unos pasan y, otros llegan, una realidad que se debe respetar.
También llegó interesante comentario hasta la mesa de análisis que hace referencia a la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), esto, en relación a la FILEY que organiza desde hace años. Indicaron que presuntamente la llegada al control general por parte de Rodolfo Cobos Argüelles fue motivada más por recomendación política del zapatismo, grupo despedido por conclusión de mandato constitucional.
En las bitácoras de Rodolfo Cobos más se le anexa al tipo de comercio del tema cultural, dicen, sin que podamos confirmar, que ha alcanzado enormes beneficios con contrataciones, gastos, y el millonario prepuesto que le pone la UADY a esta importante determinación cultural. Agregaron, que en la propia Universidad o gente con nexos directos con la institución existen y estarían dispuestas de presidir la FILEY con un sello e identidad propias.
Sus recomendados políticos, si fuera el caso, ya no están, ya terminaron, ya se llevaron todo lo que eran sus objetivos. Así que no estaría mal, virar la página, el propio rector y sus cercanos tienen la palabra. Se sostiene, que, incluso, el gobierno del estado en funciones, lo vería con especial agrado, como parte natural de cambios necesarios, indicó camarógrafo de televisora tradicional con extensión nacional. Así que, pendientes todos, que sigue habiendo muchos temas en conexión.


