Amanecían los últimos de septiembre en sol y plata. Se marchó temprano a la isla. Quería corregir su libro de cuentos. Eran cuentos taurinos: hablaban de la magia de Talavante, de la gesta de José Tomás en Granada, de esos soñadores que sueñan conquistas, sean toreras, quijotescas o históricas. Sobre Perera hablaban, también, y la pureza de Pablo Aguado, la raza de Juli, la morantería de Morante, la fuerza de Galdós, Sevilla..
Llegó antes de la once de la mañana. Qué preciosa es la isla, natural, salvaje, única.. Y se sentó en la playa de Canexol, tan blanca, tan pura. Calentaba el sol la mañana, había escasos visitantes, la paz era la amiga del silencio. Qué tranquilidad…
Y empezó a pensar en un nuevo libro. Dicen que para escribir algo antes hay que leer demasiado… y que la letra siempre con humildad. Amaba escribir y era literario su pensamiento. Una novela de intriga. En la isla, tan aislada, se produce un crimen. Tan solo están los dueños del bar, dos marineros que se acercaron a tomar café, tres ancianas en el arenal, una admiradora de Manzanares fotografiando calas y un tipo solitario…
Quién es el asesino?
Qué ha ocurrido?
La isla espera respuestas..
Hoy un cambio de registro y un avance de algo..
Dedicado a las novelas de intriga, me fascinan
A Rosario
A cada torero mencionado y a los toreros
A mi querida isla de Ons, la amo
A escritores y libros y gente que lee
A los marineros
A Luis
A Sara