Mérida, Yucatán, a 22 de julio de 2024.- Cada 22 de julio se celebra “El Día Mundial de la Hamaca”. La celebración de esta efeméride tiene como finalidad destacar la creatividad, destreza, evolución y utilidad de este producto artesanal, no obstante, se desconoce quién o quiénes lo inventaron; lo cierto es que es muy útil y fácil de manejar, incluso muy cómodo para descansar.
En varios países del hemisferio norte se celebra en esta fecha, debido a que marca la mitad del verano.
La hamaca es un producto usado comúnmente para dormir o descansar, fabricado con diversos materiales como lona o red tejida con hilos de poliéster, fibras vegetales resistentes, que se fija entre dos puntos firmes con ganchos o “eses”. Es un elemento de identidad cultural importante en varios países de Latinoamérica.
Las hamacas se adaptan a diversos espacios internos y al aire libre. Son ideales para las aventuras y paseos, debido a su facilidad de traslado y almacenamiento, ofreciendo una especie de cama de red para dormir y descansar.
La palabra hamaca es de origen taíno y significa “árbol”. Según historiadores, el tronco del árbol era uno de los lugares preferidos para colgarlas, ya que la hamaca se amarraba entre dos árboles para aprovechar la sombra y el fresco que estos producen.

Las primeras hamacas eran hechas con la corteza del árbol de Hamack, atribuyéndole a la palabra “hamaca” este origen etimológico. La planta de sisal -similar en su apariencia a una planta de aloe vera- fue incorporada como material fundamental para la elaboración y mejora de la hamaca porque sus fibras eran más suaves por el roce contra el muslo.
Las primeras creadas eran casi semejantes a una red de pescar y sus aberturas eran muy anchas entre nudo y nudo. Posteriormente, se perfeccionó inventando nuevos tejidos o mallas hasta hallar el que perdura a la fecha y que consiste en hilos entrecruzados que se aprietan a voluntad.
Se elaboran hamacas de mecate o hilo, de hilo fino de henequén, de cáñamo, de lienzo, de lona y de hilera, que es la hamaca más fina que se teje en Yucatán. Los colores suelen variarse, pero normalmente son de varios colores que se combinan en bandas con el blanco, dando como resultado preciosos ejemplares matizados.

Ha sido difícil determinar el lugar y origen exacto donde se creó este objeto, pues son varios los países y los pueblos que duermen en estas frescas redes, sin embargo, tiene presencia mayormente en las regiones del Caribe.
En la actualidad, las hamacas siguen siendo la cama preferida para los yucatecos y la región del Caribe y su elaboración es parte de sus raíces y tradiciones. También, es fuente de trabajo e ingresos para muchas familias y, en Yucatán, forma parte del programa de reintegración social en los penales, donde se enseña a los presos a urdir y vender hamacas.
Con información de José Enrique Avilés Laines.


