El presidente ruso, Vladímir Putin, ha lanzado una contundente advertencia sobre la posibilidad de reactivar la producción de armas nucleares de alcance medio si Estados Unidos procede con sus planes de desplegar misiles en Alemania. Esta declaración llega en un momento de tensiones crecientes entre Moscú y Occidente.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, afirmó que “no se descarta ninguna variante” en la respuesta rusa a la posible instalación de misiles estadounidenses en suelo alemán. Riabkov enfatizó que, aunque no hay una decisión definitiva, Rusia se está preparando para adoptar medidas compensatorias que aseguren su seguridad nacional frente a cualquier amenaza percibida desde Europa.
Esta postura de Moscú, según Riabkov, no busca amenazar a nadie sino encontrar la respuesta más eficaz a los desafíos cambiantes. Aseguró que Rusia tomará las medidas necesarias para garantizar su seguridad a lo largo de todas sus fronteras, incluyendo la posibilidad de aumentar significativamente su potencial nuclear si es necesario.
Por otro lado, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, criticó la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, de nombrar un comisario de Defensa para desarrollar un sistema de defensa antiaérea común europeo. Peskov interpretó esto como un cambio de prioridades hacia una mayor militarización y escalada de tensiones en Europa.
Mientras tanto, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha continuado sus esfuerzos diplomáticos para fortalecer la unidad europea y asegurar el apoyo militar contra la invasión rusa, destacando que la unidad de Europa ha sido clave para contrarrestar las acciones de Putin.


