Especial / La Revista
Por: Psic. Elda Leyva Novelo. Maestra en Desarrollo Humano.
Facebook @ psicologaeldaleyvanovelo
Email: psic.eldaleyvanovelo@gmail.com
Es momento de hacer un ¡Alto! En estos tiempos de muchas actividades, reuniones, gastos, necesitamos hacer un balance, saldar cuentas y cerrar círculos. ¿Cómo me fue este año? ¿Pude lograr todo lo que me propuse al iniciar el año? ¿Cómo van mis metas y mis objetivos?
Si nos dejamos envolver por el activismo de diciembre e iniciamos el 2020 sin hacer una revisión estamos aumentando nuestro exceso de equipaje, es decir aquellas cargas emocionales que nos acompañan en nuestro caminar por esta vida. Y este exceso de equipaje tarde o temprano nos cobrara factura, transformándose en estrés, apareciendo como una enfermedad, surgiendo como tristeza y depresión, impulsando nuestra ansiedad y el sobrepeso, etcétera.
Antes de iniciar un nuevo año, un nuevo camino necesitamos hacer nuestro balance. Empecemos por despedirnos de aquellos que ya no están en nuestro camino, de los que se adelantaron o por alguna razón ya no coincidimos y ya no forman parte de nuestra vida, tomate un momento piensa en ellos, devuélveles su libertad y toma tú la tuya, despídete, perdónalos, perdónate y déjalos ir.
“Aunque Dios nos lo quite todo, nunca nos dejará sin Él, mientras no lo queramos. Pero hay más; nuestras pérdidas y separaciones no son más que por breve plazo.” San Francisco de Sales.
Después puedes también tomarte un tiempo para liberarte de tus apegos, limpia tus cosas, ordena, deja ir lo que no has utilizado este año y guardas por si acaso; para poder recibir cosas nuevas necesitamos dejar ir lo que acumulamos, dejar espacios libres para que nuevas cosas lleguen a nuestras vidas. Hagamos una revisión nuestras posesiones, casi es seguro que muchos terminemos preguntándonos: “¿De dónde saqué tantas cosas?” Es muy fácil que terminemos, a lo largo de un año (o más) con motones de cosas que ya no usamos o realmente no necesitamos; pero de las cuales, por un motivo u otro, nos cuesta mucho atrevernos a desprendernos.
Pasos para dejar ir este exceso de equipaje material:
· Empieza por aquellos objetos que no te duela dejar ir.
· Clasifica cada objeto según sea necesario o no, y descarta los que son innecesarios. Si con un lápiz puedo escribir para que necesito 10. Conserva aquellos de lo que hagas uso o sea necesario para ti.
· Ordena tus objetos según su frecuencia de uso, sitúa más próximo y accesible, aquello que usas con mayor frecuencia.
· Desecha, recicla y regala. No le temas a los vacíos ese espacio es ideal para recibir lo nuevos. Además, deja que aquellas cosas útiles sigan su destino hacia otros lugares. Donar y regalar es un acto de amor que vuelve.
Aprendamos que soltar no necesariamente significa un adiós, sino un gracias. Así es nuestra tercera parada en este balance anual sería agradecer. ¡Gracias! Por ser parte de mi historia, por todo lo que disfrute, aprendí y viví, gracias por todo lo compartido, llego el momento de cada uno tome su propio camino, infinitamente agradecido de coincidir.
Listos para iniciar el nuevo año, nuestra última parada en nuestro balance anual es revisar nuestros propósitos, metas y nuestro desarrollo personal. ¿Cuánto pude evolucionar? ¿Cuánto de mi potencial pude poner en práctica y desarrollar? ¿Cumplí con lo propuesto al inicio de año? Esta es una evaluación que muchos solemos “reprobar”, nos perdemos en la rutina, en las actividades, en el estrés y nuestras metas de van diluyendo por el camino. Sin embargo, hay que valorar nuestros logros grandes o pequeños, nuestros avances, dejar ir lo que no formo parte de nuestra vida este año y valorar lo que se sumó, lo que hoy forma parte de nuestro crecimiento personal y confía en que cosas mejores están por venir.
“Si crees totalmente en ti mismo, no habrá nada que esté fuera de tus posibilidades”. Wayne Dyer.
Y para iniciar el 2020 después de evaluar y dejar ir, hay que proponer ¿Cuál será mi plan de crecimiento personal? ¿Qué metas voy a lograr? Pero antes contemplemos un pequeño detalle deseos no es lo mismo que propósitos, tener un coche nuevo, bajar de peso, ir de viaje, un trabajo nuevo son deseos y no propósitos, si nuestra lista está llena de deseos, bien es genial que confiemos en cosas buenas pueden suceder, en que quiero que me ocurran cosas estupendas este año que viene, pero difícilmente se convertirán en metas cumplidas y a fin de año, regresaremos a la eterna frustración de no hacer logrado lo que nos propusimos.
Para alcanzar nuestros propósitos necesitamos ser práctico, concéntrate en uno o dos en concreto, es mejor uno cumplido que muchos sin cumplir. Es fundamental ponerlos por escrito y hacer un compromiso contigo mismo, pero antes de redactarlos haz una lluvia de ideas ¿Qué cambios me gustaría hacer? ¿Qué quiero lograr? ¿Cómo espero crecer este año? Y selecciona aquella (s) que estés decidido a cumplir, aquella que te apasiones y te motive a lograr.
“Escoger un camino significa abandonar otros. Si pretendes recorrer todos los caminos posibles, acabarás no recorriendo ninguno”. Paulo Coelho
Una vez que tengas tu propósito en mente decide cual será el objetivo, concreto y especifico a lograr: no es lo mismo decir voy a bajar de peso a decir bajaré 13 kilos este año. Describe que metas te ayudarán a lograrlo y que tareas necesitas realizar para alcanzarla.
Apóyate de la regla de SMART (por sus siglas en inglés) para redactar tus objetivos y metas, que sean:
Específicas: Esto quiere decir que cuentas con acciones específicas que puedes llevar a cabo para lograr una meta grande.
Medibles: Esto significa que los cambios que ves una vez que la meta se alcanza son evidentes.
Alcanzables: Es decir que la meta sea realista y que se pueda alcanzar.
Relevantes (o gratificantes). Esto quiere decir que hay una necesidad real de la meta. Has estado insatisfecho con un área determinada de tu vida por algún tiempo y tienes una fuerte motivación para desear un cambio.
Rastreables (o medibles). Significa que puedes evaluar tu progreso durante el proceso
¡Animo! Que este año que inicia sea fuente de alegrías y éxitos para ti, recuerda ¡Tú puedes lograrlo!
“Es simple: solo haz que ocurra”. Denis Diderot


