El presidente Andrés Manuel López Obrador elogió la actitud cautelosa de Estados Unidos y Canadá después de la tensión diplomática que surgió en torno a la reforma judicial en México. Esta reforma, que busca cambios significativos en el sistema judicial del país, ha generado preocupación en la comunidad internacional, especialmente en lo que respecta a la independencia del poder judicial y la posible concentración de poder en el Ejecutivo.
A pesar de las críticas y el escrutinio internacional, AMLO valoró la respuesta prudente de Washington y Ottawa, subrayando la importancia de que las relaciones entre los tres países se mantengan basadas en el respeto mutuo y la no intervención en los asuntos internos. López Obrador reafirmó que México es un país soberano y que sus decisiones sobre reformas estructurales deben ser respetadas, señalando que cualquier injerencia extranjera podría ser vista como una violación de la soberanía nacional.

El presidente también hizo un llamado a continuar el diálogo y la cooperación entre México, Estados Unidos y Canadá, sugiriendo que las diferencias en temas como la reforma judicial pueden resolverse a través de la diplomacia y el entendimiento mutuo. La actitud de cautela por parte de sus vecinos del norte fue interpretada por AMLO como una señal positiva, que podría abrir la puerta a discusiones más constructivas en el futuro.
Este episodio resalta la delicada naturaleza de las relaciones internacionales cuando se trata de reformas internas de gran alcance, y cómo las decisiones nacionales pueden tener repercusiones más allá de las fronteras. Para AMLO, el respeto a la soberanía y la independencia es fundamental, y la respuesta de Estados Unidos y Canadá, al optar por la prudencia, fue recibida como un gesto que favorece el diálogo y la estabilidad en la región.


