La ciudad de Springfield, Ohio, vive una creciente tensión tras los comentarios del expresidente Donald Trump, quien afirmó que inmigrantes haitianos estaban consumiendo mascotas, un rumor falso que ha generado una ola de desinformación y pánico. Estas afirmaciones se dieron durante un debate, donde Trump mencionó que los inmigrantes haitianos en Springfield “se están comiendo perros y gatos”, lo que ha desatado reacciones de alarma en la comunidad local.
Tras estas declaraciones, la ciudad ha registrado un aumento significativo en las amenazas hacia la población haitiana. Escuelas y universidades locales, como la Universidad de Wittenberg, han sido blanco de amenazas de bomba, lo que ha llevado a extremar las medidas de seguridad. El FBI ya se encuentra investigando estos incidentes, y las autoridades locales han desplegado más policías y cámaras de seguridad para proteger a los ciudadanos y reabrir las instituciones afectadas.
El origen del rumor fue defendido por JD Vance, compañero de fórmula de Trump, quien aseguró haber escuchado estas historias directamente de sus votantes. Sin embargo, diversos medios han señalado que esta narrativa carece de pruebas y ha sido utilizada como una herramienta para estigmatizar a los inmigrantes, agravando las tensiones raciales y xenofóbicas en la ciudad.
A raíz de esta situación, se han registrado más de dos docenas de amenazas de bomba en la región, provocando que alrededor de 200 niños faltaran a clases debido al temor que se vive en la comunidad. Las autoridades de Springfield han hecho un llamado a la calma, mientras que grupos de apoyo bipartidistas, incluidos alcaldes de áreas vecinas, buscan maneras de colaborar para manejar el impacto social que esta situación ha generado.
Esta situación refleja cómo la desinformación puede generar consecuencias reales y graves para comunidades inmigrantes, que ahora enfrentan una creciente inseguridad y temor en una ciudad que solía ser tranquila.


