Los Dallas Cowboys sufrieron una dura derrota por 28-25 ante los Baltimore Ravens, lo que dejó al equipo con un récord de 1-2 en la temporada 2024 de la NFL y encendió las alarmas entre sus seguidores. Pese a un valiente intento de remontada en el último cuarto, la desventaja inicial de 28-6 fue demasiado para superar, generando frustración entre los fans.
El quarterback Dak Prescott, ahora el jugador mejor pagado de la historia de la liga, lanzó para 379 yardas y dos touchdowns, pero esto no fue suficiente para cambiar el resultado. Prescott ha sido blanco de críticas tras un inicio de temporada irregular, a lo que respondió con un contundente mensaje para los aficionados descontentos: “Bájense si quieren”. Con esta frase, el mariscal de campo dejó clara su postura, instando a aquellos que pierden la fe en el equipo a dejar de apoyar.

Prescott, que firmó un contrato de 60 millones de dólares anuales, enfrenta una creciente presión para liderar a los Cowboys en su lucha por defender el título de la NFC Este. La frustración de los fans se sintió durante el juego, sobre todo cuando el equipo quedó detrás por cuatro anotaciones antes de reducir la distancia. El próximo partido de los Cowboys será contra los New York Giants como visitantes, un momento que podría ofrecerles la oportunidad de reencarrilarse y alejarse temporalmente de la ira de los seguidores locales.
A pesar de la derrota, los Cowboys confían en que aún pueden dar un giro a la situación. Prescott, CeeDee Lamb y el equipo esperan demostrar que pueden competir con rivales clave como los Philadelphia Eagles en esta temprana etapa de la temporada.


