El huracán Helene, que inicialmente impactó la península de Yucatán, México, con vientos de hasta 110 km/h, se ha intensificado rápidamente y ahora se dirige hacia la costa de Florida, EE.UU. Actualmente, es un huracán de categoría 2, y se espera que toque tierra en la región de Big Bend la noche del jueves o la madrugada del viernes. Las autoridades han advertido sobre las consecuencias catastróficas que pueden incluir marejadas ciclónicas, lluvias intensas, inundaciones y fuertes vientos, lo que ha llevado a la evacuación de miles de residentes en las zonas más vulnerables.
En México, los municipios de Quintana Roo, como Isla Mujeres, Benito Juárez y Puerto Morelos, se enfrentaron a fuertes lluvias y vientos, lo que motivó la declaración de alerta roja por la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC). Las autoridades han instado a la población a mantenerse en refugios temporales y tomar medidas de precaución ante posibles inundaciones y deslizamientos.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, declaró el estado de emergencia en casi todos los condados del estado y activó a la Guardia Nacional para asistir en labores de búsqueda y rescate. Se han emitido órdenes de evacuación en diversas áreas y se han cerrado escuelas en varios condados, incluidos Hillsborough y Pinellas.


