La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha convocado una audiencia pública para el próximo 12 de noviembre de 2024, con el objetivo de analizar la reforma judicial aprobada recientemente por el Congreso de la Unión en México. Esta reforma fue promovida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y avalada por la actual presidenta, Claudia Sheinbaum. La reforma ha generado preocupación tanto en el ámbito nacional como internacional, ya que se teme que afecte la independencia del Poder Judicial y el acceso a la justicia.
La CIDH ya había expresado anteriormente su inquietud por la rapidez con la que se aprobó esta reforma, señalando que su tramitación acelerada impidió un análisis profundo y un debate amplio que considerara las críticas de diferentes sectores de la ciudadanía. Esto, sumado a las descalificaciones públicas hacia jueces y magistrados por parte de las autoridades que impulsaron la reforma, generó una preocupación mayor sobre la posible vulneración de la Convención Interamericana de Derechos Humanos.
La audiencia se llevará a cabo de manera presencial en la sede de la CIDH, en Washington, D.C., y contará con la participación de una delegación de la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito (JUFED). Entre las personas que asistirán se encuentran la jueza Juana Fuentes Velázquez, directora nacional de JUFED, así como otros miembros destacados del sector judicial.
El propósito de la delegación es presentar argumentos que evidencien cómo la reforma judicial afecta negativamente a la independencia judicial y, por ende, vulnera los derechos contemplados en la Convención Interamericana de Derechos Humanos. Además, la delegación solicitará que la CIDH tome medidas cautelares para promover un diálogo entre el gobierno de Claudia Sheinbaum y los trabajadores del Poder Judicial de la Federación.
En septiembre de 2024, la CIDH emitió un comunicado en el que destacó su preocupación por las posibles repercusiones que esta reforma podría tener en la justicia y el equilibrio de poderes en México. En su informe, la Comisión señaló que la falta de un debate adecuado y las críticas descalificadoras hacia los jueces por sus opiniones representan una amenaza para la autonomía del Poder Judicial. La CIDH subrayó la importancia de que las reformas judiciales se lleven a cabo con el debido proceso y tras un debate inclusivo y detallado.
La audiencia del 12 de noviembre será una oportunidad para que los actores del sector judicial expongan sus preocupaciones ante la CIDH. La Comisión tiene la posibilidad de recomendar acciones para garantizar que la reforma judicial no afecte los derechos fundamentales y promueva un sistema de justicia más equitativo en México.
Esta reforma ha generado un amplio debate en el país y es un tema que sigue siendo clave en la administración de Sheinbaum, quien tendrá que enfrentar las consecuencias políticas y sociales de esta importante transformación del sistema judicial mexicano.


