El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, insinuó que Israel no descarta bombardear el Aeropuerto Internacional Rafic Hariri en Beirut, debido a su supuesto uso por parte de la milicia de Hizbulá para el transporte de armas. Aunque Danon no confirmó explícitamente la intención de atacar, señaló que su país está enfocado en neutralizar a terroristas y en protegerse de cualquier amenaza lanzada desde infraestructuras civiles libanesas, incluida la posibilidad de proyectiles dirigidos hacia Israel.
Danon enfatizó en varias ocasiones que Israel “no está apuntando a los civiles” y que cualquier ataque estaría motivado por acciones concretas de Hizbulá que pongan en peligro a la seguridad israelí. Además, instó al pueblo y al Gobierno del Líbano a aprovechar la oportunidad para recuperar el control de su territorio, sugiriendo que Hizbulá se está beneficiando del caos actual.

Esta declaración coincide con la continua evacuación de ciudadanos de varios países desde el Líbano, incluido Brasil, que ha organizado múltiples vuelos para sus nacionales debido a la creciente inestabilidad en la región.
El embajador israelí también criticó tanto al gobierno libanés como a las fuerzas de la ONU desplegadas en el sur del país (UNIFIL), argumentando que no han sido efectivas en los últimos 18 años, lo que ha permitido a Hizbulá construir túneles y otras infraestructuras terroristas en la región.
La situación tensa entre Israel y Hizbulá ha generado preocupación en la comunidad internacional, especialmente por el uso de infraestructuras civiles para operaciones militares, lo que aumenta el riesgo de un conflicto mayor en la región.


