En un movimiento que ha generado una fuerte reacción internacional, Corea del Norte ha enviado miles de soldados a Rusia con el propósito de reforzar al ejército ruso en su guerra contra Ucrania. Según fuentes de inteligencia de Corea del Sur y de Estados Unidos, al menos 3,000 soldados norcoreanos han sido trasladados a territorio ruso desde mediados de octubre de 2024. Estos soldados están recibiendo entrenamiento y podrían ser desplegados en el frente ucraniano en los próximos meses.
Este envío de tropas representa una escalada significativa en la colaboración entre Pyongyang y Moscú, que se ha intensificado desde que comenzó la invasión rusa de Ucrania en 2022. Previamente, Corea del Norte ya había suministrado armamento, como misiles y municiones, al ejército ruso. Sin embargo, el despliegue de tropas marca un nuevo nivel de implicación.
Se espera que el número de soldados norcoreanos en Rusia siga aumentando, con previsiones de que hasta 12,000 efectivos podrían unirse a las fuerzas rusas para diciembre de 2024. Estos movimientos preocupan a la comunidad internacional, especialmente a Ucrania y sus aliados, que ven en esta cooperación un peligroso refuerzo para el debilitado ejército ruso.
El gobierno ucraniano, encabezado por Volodímir Zelenski, ha hecho un llamado a las tropas norcoreanas para que abandonen la lucha, ofreciendo refugio y protección a aquellos que deserten y crucen las líneas enemigas. Esta oferta se suma a las crecientes preocupaciones sobre el impacto que esta intervención podría tener en el desarrollo del conflicto.


