Por Marco Antonio Cortez Navarrete
Si resetear refiere al reinicio, es decir, volver al estado inicial de un sistema que se vio afectado por algún tipo de error, entonces y sin duda estamos hablando de las características del mes de diciembre, el último de 2024.
Más allá de las tragedias humanas en varias regiones del mundo, entre las que podemos señalar los conflictos bélicos Rusia-Ucrania y en Oriente Medio, además de Israel y Palestina, naciones como Líbano, Yemen, Irán y más recientemente Siria.
Detrás de estos escenarios de todas y todos es conocido está la presencia de Estados Unidos, la OTAN y la Federación Rusa. La República Popular China, curiosamente, pareciera estar al margen, como una fiera en espera del desgaste de sus adversarios para intervenir y tomar lo que anhela: ser la potencia número uno del mundo.
La sombra de una conflagración o perturbación repentina y violenta entre naciones ha cubierto este año y de manera agonizante los últimos meses. Su influencia, llega incluso al mismísimo continente americano pero más bien de manera económica, política y social.
La hegemonía de EEUU bajo el régimen de Joe Biden y Kamala Harris mostró evidente debilitamiento al dar paso en gran parte de sudamérica, centroamérica, el caribe y desde luego a nuestro país, México, a ideologías afines a las implementadas por los rusos de Vladimir Putin y los chinos de Xi Jinping.

Tan es así que los estadounidenses, entre ellos y de manera inédita de origen latino, optaron por el regreso de Donald Trump, el mismo que dejó la Casa Blanca de manera violenta y enfrentando múltiples acusaciones del gobierno demócrata de Biden; sin embargo y pese a todo, con el polémico neoyorquino los republicanos retoman el poder de la otrora primera potencia mundial buscando frenar los diversos frentes de guerra y nivelar también la guerra económica que con problemas como la pobreza y hambruna se convierte tan o más letal que las balas, drones y misiles de alcance medio y trasatlántico.
Los tres poderes de gobierno de México hoy en manos de Morena, partido declarado de izquierda y creado por el ex presidente López Obrador, tendrá a partir del 20 de enero una nueva etapa en las relaciones con los vecinos del norte, si incluimos hasta Canadá. A pesar de que Trump es considerado un político populista, es un feroz defensor del nacionalismo y del capitalismo y en estos sentido se avizoran cuatro largos años de presiones y tensiones con el gobierno de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, alumna más adelantada del lopezobradorismo.
Y mientras todo esto sucede, en Europa, Oriente Medio y América, los habitantes del mundo entero se preparan para vivir un receso cuyo propósito es —como cité al principio— resetear, es decir, renovar, recuperar las esperanzas de vivir en un lugar donde haya paz, haya futuro, esperanzas de una mejor calidad de vida. Sin guerras, ni odios y tampoco discriminaciones y racismo, temas que a lo único que conducen es al desprecio, odio, guerra, muerte y sobre todo el temor de la peor pesadilla se vuelva realidad.
Hasta la próxima
¡Sea feliz!


