Un reciente informe ha revelado que múltiples empresas mineras que operan en la Amazonía ecuatoriana están incumpliendo las normativas ambientales, generando preocupaciones significativas sobre la sostenibilidad ecológica y el bienestar de las comunidades indígenas locales.
Según el reportaje de CNN en Español, las actividades mineras en la región han aumentado considerablemente, con numerosas concesiones otorgadas sin la debida consulta a las comunidades afectadas. Este crecimiento descontrolado ha resultado en la contaminación de ríos, deforestación y desplazamiento de poblaciones indígenas.
Edison Lucitante, líder de la comunidad cofán en Sinangoe, expresó su preocupación: “Aquí la mayor amenaza es la minería de oro”. Lucitante lidera una guardia forestal de 27 miembros que patrulla 65.000 hectáreas del territorio ancestral para documentar y prevenir actividades extractivas ilegales. Utilizan tecnologías como drones y cámaras trampa para monitorear el bosque y proteger la biodiversidad, así como plantas sagradas esenciales para su conexión espiritual.
En 2018, la comunidad cofán logró anular concesiones mineras en su territorio a través de acciones legales, y en 2022, el Tribunal Supremo de Ecuador reconoció su derecho a patrullar y desalojar intrusos. Sin embargo, la amenaza persiste, y las comunidades continúan enfrentando desafíos para proteger sus tierras y recursos naturales.
El informe destaca la necesidad urgente de que las autoridades ecuatorianas refuercen la supervisión y el cumplimiento de las normativas ambientales, garantizando la consulta previa a las comunidades indígenas y la protección de la Amazonía, uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta.


