Por Marco Antonio Cortez Navarrete
Todo el mundo ha escuchado en algún momento la histórica guerra religiosa entre las culturas Cristiana y Musulmana, luego entonces este es o sería el motivo central del conflicto en Oriente Medio entre Israel y varios países de esa región pero de manera especial contra el antiguo y poderoso Imperio Persa hoy llamado Irán.
No obstante la eterna guerra entre hebreos y árabes, creo yo, va más allá de lo teológico y su esencia, al menos en el mundo actual, está centrado en el motor que aún mueve al mundo: el petróleo y sus múltiples derivados fundamentales para la economía mundial.
En este sentido en el conflicto árabe israelí donde también ya forma parte otro Imperio, Estados Unidos, hay un sitio geográfico clave para el flujo de los hidrocarburos hacia todos los continentes: El Estrecho de Ormuz.
El Estrecho de Ormuz es uno de los puntos geoestratégicos más importantes del mundo, especialmente para el comercio global de energía. Aquí explico su importancia económica y si realmente Irán lo ha bloqueado o no.
En las imágenes satelitales del Estrecho de Ormuz que acompañan este texto se aprecia claramente la estrechez, son apenas unos 24 km en su punto más crítico, entre la costa iraní y la península de Musandam (Omán/Emiratos Árabes Unidos, EAU).
Las imágenes ayudan a visualizar por qué el estrecho es considerado un “cuello de botella” marítimo clave, única vía de salida al océano Índico para exportaciones de petróleo y gas de países como Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait, Irak, Irán y Qatar.
Sólo dispone de dos carriles de navegación (uno de entrada y otro de salida), cada uno de ~3 km de ancho, separados por una franja de seguridad.
Por tanto, vale la pena señalar que Irán ejerce control sobre islas estratégicas dentro del estrecho como Abu Musa, Tunb Mayor y Tunb Menor, aunque EAU aún reclama su soberanía, lo que añade tensión territorial. Están establecidas rutas estrechas de tráfico (Traffic Separation Schemes) que obligan a los barcos a mantenerse en carriles específicos para evitar incidentes.
Es por esto, entre otras muchas razones, que Estados Unidos, Reino Unido y otros mantienen patrullas navales regulares para garantizar la libertad de paso y disuadir amenazas, especialmente por las reiteradas advertencias iraníes de cerrar o minar el estrecho. Es muy importante destacar que por el Estrecho de Ormuz para el 20‑30 % del petróleo global que se exporta desde el Golfo Pérsico, especialmente hacia Asia.
Es decir que son entre 17 y 18 millones de barriles diarios los que pasan por el Estrecho de Ormuz. También transita una gran cantidad de gas natural licuado (GNL), especialmente desde Qatar, el mayor exportador del mundo. El estrecho conecta con el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán y el Océano Índico y es el único paso marítimo para exportaciones de países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak, Qatar e Irán.
Por todo lo anterior cualquier tensión o amenaza de bloqueo provoca aumentos inmediatos en los precios del crudo y genera incertidumbre en los mercados energéticos globales.
Y para finalizar usted se preguntarás: ¿Irán ha bloqueado el Estrecho de Ormuz?. La respuesta es que no lo ha bloqueado completamente, pero amenaza con hacerlo en varias ocasiones como respuesta a sanciones económicas o tensiones con Estados Unidos o sus aliados.
Irán ha advertido que cerraría el estrecho si se impide la venta de su petróleo, especialmente bajo sanciones estadounidenses; estas amenazas han sido recurrentes desde 2011, tras la reimposición de sanciones por el programa nuclear iraní.
En resumen, el Estrecho de Ormuz es un cuello de botella clave para la economía global, particularmente en el sector energético. Irán no ha cerrado completamente el estrecho, pero sus amenazas y acciones han sido suficientes para generar inestabilidad en los mercados y elevar el riesgo geopolítico. Por último el mundo depende en gran medida de este paso, por lo que cualquier alteración tiene repercusiones económicas globales inmediatas.
Es cuánto por el momento. Que sean felices y éxito


