En uno de los anuncios económicos más relevantes de su naciente administración, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó formalmente la puesta en marcha de los primeros 15 Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, una estrategia clave del llamado Plan México. Este ambicioso proyecto contempla la creación de 300,000 empleos directos y la movilización de una inversión equivalente al 1.5 % del Producto Interno Bruto durante el sexenio, a través de la instalación de clusters industriales, de servicios y turísticos distribuidos en 14 estados del país.
Sheinbaum explicó que estos polos no serán únicamente zonas de inversión, sino ecosistemas integrales que concentrarán industria, empleo, vivienda, escuelas, hospitales y transporte en un mismo espacio, rompiendo así con el modelo de crecimiento urbano disperso y caótico que ha marcado las últimas décadas. “No queremos seguir con el modelo en el que el trabajo queda lejos del hogar. Estos polos están diseñados para acercar la vida al empleo, garantizar bienestar, movilidad digna y un desarrollo ordenado con servicios completos”, aseguró.
Los polos se instalarán en ubicaciones estratégicas de alto potencial logístico y productivo: Seybaplaya (Campeche); Ciudad Juárez (Chihuahua); Durango (Durango); Nezahualcóyotl (Estado de México); Celaya (Guanajuato); un polo de economía circular y otro logístico en torno al AIFA (ambos en Hidalgo); Morelia (Michoacán); Ciudad Modelo (Puebla); Chetumal (Quintana Roo); Topolobampo (Sinaloa); Altamira (Tamaulipas); Huamantla (Tlaxcala); Tuxpan (Veracruz) y Hermosillo (Sonora).
Durante el evento, la presidenta estuvo acompañada por gobernadoras y gobernadores de las entidades involucradas, quienes firmaron una Carta de Intención conjunta con el gobierno federal. Este acto, explicó Sheinbaum, representa el compromiso político y técnico para trabajar en unidad, sin distinciones partidistas, con el fin de construir un nuevo modelo de crecimiento territorial y económico. “El Plan México va. Hay unidad, hay coordinación y hay voluntad para sacar adelante al país con todos los actores del Estado”, afirmó.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, fue el encargado de detallar los incentivos fiscales con los que estos polos serán fortalecidos. Entre las medidas más destacadas se encuentran:
- Deducción inmediata del 100 % para empresas que inviertan en maquinaria y activos fijos nuevos, facilitando así la modernización tecnológica desde el primer año fiscal.
- Deducción adicional del 25 % para aquellas empresas que implementen programas de capacitación dual, permitiendo vincular la formación técnica y académica de jóvenes con la experiencia práctica en los polos industriales.
- Deducción adicional del 25 % para inversiones destinadas a investigación, desarrollo e innovación, impulsando la economía del conocimiento como eje del crecimiento.
Estas herramientas buscan transformar los polos en zonas altamente competitivas, tanto para inversionistas nacionales como internacionales, en un contexto global donde la relocalización de cadenas productivas (nearshoring) abre nuevas oportunidades para México. Además, estos estímulos fiscales están diseñados para generar empleos de mayor calidad, tecnificados y con vocación de largo plazo.
Más allá de los beneficios económicos, el componente social del proyecto es clave. Cada polo estará diseñado para incluir vivienda asequible, espacios educativos, hospitales, infraestructura cultural y servicios básicos, bajo un esquema de desarrollo urbano planeado. Se promoverá el acceso al transporte público, el cuidado del medio ambiente y la creación de entornos seguros y habitables.
El polo de economía circular en Hidalgo es un ejemplo de la diversidad de vocaciones que se impulsarán. En otros puntos como Chetumal se priorizará el turismo sostenible, mientras que en Ciudad Modelo se consolidará un centro de manufactura avanzada. La variedad responde a las ventajas competitivas de cada región, buscando siempre el equilibrio entre productividad y bienestar.
Con esta estrategia, Sheinbaum perfila una visión de desarrollo nacional que fusiona crecimiento económico, inclusión social y sostenibilidad. Los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar no son simplemente parques industriales: son núcleos de transformación profunda, donde la inversión se convierte en bienestar tangible para miles de familias mexicanas.
El lanzamiento del Plan México y de sus primeros polos no solo inaugura una etapa de políticas económicas más integrales y territoriales, sino que coloca a México en el radar internacional como un destino atractivo, estructurado y con visión de futuro. Para la presidenta Sheinbaum, esta es apenas la primera muestra de un gobierno que promete no solo crecimiento, sino bienestar con justicia.


