Román Vladímirovich Starovoit, de 53 años, ex ministro de Transporte de Rusia y ex gobernador de la región de Kursk, fue hallado muerto con una herida de bala en su vehículo particular en Odintsovo, en las afueras de Moscú, pocas horas después de haber sido destituido por el presidente Vladimir Putin el 7 de julio de 2025.
Las autoridades rusas, entre ellas el Comité de Investigación, consideran que todo apunta a un suicidio. En el lugar del hallazgo se encontraba un arma que, según reportes, sería una pistola de honor (Makárov) otorgada a Starovoit en 2023.
Starovoit asumió el cargo de ministro en mayo de 2024, designado en medio de una crisis en el sector aéreo provocada por ataques de drones desde Ucrania, que derivaron en la cancelación de cientos de vuelos e indemnizaciones millonarias para aerolíneas.
El despido fue anunciado oficialmente sin aludir a una “pérdida de confianza”, según el portavoz del Kremlin Dmitri Peskov, aunque medios estatales especulan que existían investigaciones por presunta malversación de fondos provinciales durante su gestión en Kursk, donde su sucesor, Alexéi Smirnov, fue detenido por corrupción en abril de 2025.
Horas después de conocerse la destitución, Starovoit fue encontrado sin vida y el Ministerio nombró como sucesor a Andréi Nikitin, hasta entonces viceministro.
Este hecho se suma a una reciente cadena de muertes y escándalos dentro de la élite gubernamental rusa, como la muerte del jefe de Wagner, Yevgeny Prigozhin, o arrestos de altos cargos militares por corrupción. Además, ese mismo día, otro funcionario del Ministerio de Transporte, Andréi Korneichuk, falleció repentinamente, aparentemente por un infarto.
La investigación oficial se centra en determinar si la muerte de Starovoit está vinculada a sus posibles responsabilidades legales o si fue producto del impacto personal y político de su abrupta destitución. Por ahora, la hipótesis de un suicidio con arma propia ha sido la más señalada por las autoridades.


