Erin Patterson, ciudadana australiana de 50 años, fue declarada culpable este lunes de tres cargos de homicidio y un intento de homicidio tras servir, de manera deliberada, una comida contaminada con hongos venenosos a sus familiares, en un hecho ocurrido el 29 de julio de 2023 en Leongatha, al sureste de Melbourne.
Durante el banquete, Patterson ofreció solomillo Wellington acompañado de puré de patatas y judías verdes, alimento que fue mezclado con amanita phalloides, conocida también como “hongo de la muerte”, un hongo extremadamente tóxico. Como consecuencia, murieron Don y Gail Patterson, exsuegros de Erin, y Heather Wilkinson, tía política. Un cuarto invitado, Ian Wilkinson, logró sobrevivir tras pasar varias semanas hospitalizado.
El juicio, que se desarrolló en Morwell durante más de diez semanas con la intervención de más de 50 testigos, culminó el 7 de julio de 2025 con el veredicto unánime del jurado. Erin Patterson había alegado que la mortal mezcla se debió a un error, argumentando que seleccionó los hongos por su sabor y supuesto valor nutritivo, y que mintió acerca de padecer cáncer por vergüenza, ya que realmente se preparaba para una cirugía gástrica.
No obstante, el jurado desestimó su versión tras demostrar que mintió sobre el origen de los hongos y que, por el contrario, comió de un plato distinto al servido a los demás, además de que retiró un deshidratador tras desecharlo junto con pruebas evidenciales. Como indicó la fiscal Nanette Rogers, Patterson llevó a cabo “cuatro engaños calculados”, incluyendo la mentira sobre el cáncer para atraer a sus invitados, el uso de hongos tóxicos, el intento de simular su propio envenenamiento y el posterior encubrimiento.
Bajo la legislación australiana, la motivación para cometer el crimen no es requisito para una condena, por lo que no se ha determinado un móvil específico. La sentencia está pendiente y Erin Patterson podría enfrentar cadena perpetua. Aún conserva el derecho a apelar la resolución.
En palabras del fiscal: “El único motivo por el que los envenenó solo lo conoce Erin Patterson”.


