El mundo del fútbol llora la pérdida de Diogo José Teixeira da Silva, mejor conocido como Diogo Jota (Oporto, 4 de diciembre de 1996 – Cernadilla, Zamora, 3 de julio de 2025). El delantero portugués dejó de existir, junto a su hermano André, víctima de un trágico accidente automovilístico ocurrido en la madrugada del 3 de julio en la autovía A‑52, en Cernadilla, Zamora.
Las autoridades indicaron que el vehículo en el que viajaban sufrió un reventón de neumático mientras realizaban un adelantamiento a alta velocidad. Se salió de la vía, colisionó contra un terraplén y se incendió, provocando el fallecimiento de ambos hermanos casi en el acto.
Jota debutó profesionalmente en el Paços de Ferreira antes de fichar en 2016 por el Atlético de Madrid y ser cedido al Porto y Wolves. En este último ayudó al ascenso a la Premier League antes de unirse al Liverpool en 2020, en una operación de 41 millones de libras.
En Anfield consolidó su juego: polivalente, veloz, con golpeo certero y alta presión defensiva . En cinco temporadas disputó 182 partidos y aportó 65 goles mientras ayudaba al club a conquistar la Premier League 2024–25, además de FA Cup, dos EFL Cups y Community Shield.
Más allá de sus estadísticas, su actitud era modelo. El técnico Arne Slot lo calificó como “un sueño de jugador” por su ética y disposición táctica. Incluso llegó a estar “clasificado como el mejor jugador del mundo en FIFA Ultimate Team”.
Casado el 22 de junio de 2025 con su novia de toda la vida, Rute Cardoso, apenas 11 días antes de su muerte, deja tras de sí a tres hijos.
Con humildad y talento, Jota se ganó el cariño de la afición. Como lo describe un medio: “El espíritu y la tenacidad de Diogo Jota lo hicieron el jugador perfecto para el Liverpool, una ciudad acostumbrada a luchar”. Nunca protestaba ni presumía; entraba al campo y cumplía en la posición que le asignaban, fuesen 100 minutos o un rol de revulsivo.
El Liverpool y la selección de Portugal decretaron luto. En Anfield se rindió homenaje con bandera a media asta, mientras miles de seguidores llevaron flores, bufandas y notas en señal de respeto.
En Gondomar, lugar de su infancia, el funeral y velatorio reunieron a decenas de figuras y ciudadanos sobrecogidos. Su número 20 será retirado en el próximo inicio de temporada, como símbolo de gratitud y memoria.
Diogo Jota, apenas a sus 28 años, deja un legado construido con esfuerzo, humildad y profesionalismo. Cada partido era una lección de compromiso. Su historia, breve pero brillante, seguirá inspirando a quienes valoran el talento que se forja con trabajo y corazón.


