En Cintalapa, Chiapas, veterinarios locales informaron del hallazgo de larvas del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) en una perra atendida recientemente. Esta mosca parasitaria deposita sus huevos en heridas abiertas, y sus larvas comen tejido vivo, causando graves daños que pueden ser fatales para animales como perros y gatos.
Los especialistas advierten a la población con mascotas que inspeccionen con cuidado cualquier herida —especialmente profundas o crónicas— y las mantengan limpias y protegidas, para evitar el desarrollo de larvas. En caso de detectar síntomas sospechosos, recomiendan acudir de inmediato a una clínica veterinaria, ya que las infestaciones avanzadas pueden traer consecuencias graves.
Este caso también encendió alarmas entre autoridades de salud animal, puesto que representa el primer registro de gusano barrenador en mascotas de la zona, aunque en la región se tienen antecedentes recientes de brotes en ganado. El riesgo radica en la rápida propagación de la plaga en condiciones cálidas y húmedas, lo que aumenta la probabilidad de nuevos casos si no se refuerzan las medidas de control.
En respuesta a esta alerta, se pide a los dueños de mascotas y el sector ganadero incrementar la vigilancia, reportar de inmediato cualquier infestación, y apoyar las acciones sanitarias locales. Limpiar adecuadamente las lesiones, revisar a los animales con frecuencia y aplicar tratamientos larvicidas en caso necesario son acciones clave para evitar que la plaga se propague y afecte a más animales.
Este hallazgo pone en relieve la importancia de mantener una estrecha vigilancia veterinaria y comunitaria para prevenir un problema que puede afectar la salud animal, la economía agrícola —dada su historia de brotes en ganado— y, en casos graves, incluso la salud humana.


