En un anuncio que tomó por sorpresa tanto al público como a la industria del entretenimiento, Stephen Colbert confirmó que The Late Show llegará a su fin en mayo de 2026, sin que CBS tenga intención de buscar un sucesor para ocupar el histórico horario nocturno. La revelación se dio durante la grabación del programa del pasado jueves 17 de julio, cuando el propio Colbert, visiblemente afectado, compartió la noticia con su audiencia: “El próximo año será nuestra última temporada. No me están reemplazando. Todo esto simplemente desaparecerá”.
La cadena CBS, que durante años mantuvo el liderazgo en la franja nocturna gracias al carisma y la mordacidad de Colbert, justificó la decisión como una medida estrictamente financiera. Según fuentes internas, el programa generaba pérdidas de hasta 40 millones de dólares anuales, y la compañía —en medio de una profunda reestructuración— optó por cerrar por completo ese espacio de programación en lugar de continuar apostando por el formato de late-night.
Desde su llegada al programa en 2015, Stephen Colbert transformó The Late Show en un espacio influyente, cargado de sátira política, entrevistas incisivas y una crítica constante a los acontecimientos nacionales e internacionales. Su capacidad para conectar con el público tras la salida de David Letterman y su ascenso como líder de audiencia en el género lo convirtieron en una figura insustituible dentro del panorama televisivo estadounidense. Y precisamente ese es el argumento que CBS ha ofrecido para no continuar el programa con un nuevo conductor: Colbert es irreemplazable.
Sin embargo, el contexto del anuncio ha levantado sospechas. Solo tres días antes, Paramount —empresa matriz de CBS— pagó 16 millones de dólares como parte de un acuerdo con Donald Trump, luego de una demanda interpuesta por el expresidente tras la emisión de una entrevista editada con Kamala Harris en 60 Minutes. Colbert criticó abiertamente la decisión, y poco después se confirmó la cancelación de su programa. Esta secuencia de hechos ha generado dudas sobre la existencia de presiones políticas tras bambalinas, una teoría que ha sido reforzada por declaraciones de figuras como Elizabeth Warren y Adam Schiff, quienes han pedido explicaciones públicas sobre los motivos reales del cierre.
La noticia ha generado una ola de reacciones en el mundo del espectáculo. Jimmy Kimmel, conductor de Jimmy Kimmel Live!, expresó su indignación de forma contundente: “F*** you and all your Sheldons, CBS”, en referencia al contenido que actualmente domina la programación de la cadena. Por su parte, Andy Cohen lamentó profundamente la decisión y elogió el trabajo de Colbert como “uno de los grandes pilares del pensamiento crítico en televisión”.
The Late Show, que inició su historia en 1993 con David Letterman al frente, cerrará sus cortinas tras más de tres décadas de emisión. La decisión de CBS no solo implica la salida de Colbert, sino también el retiro total del formato nocturno, marcando el fin de una era para la televisión abierta en Estados Unidos.
Colbert, fiel a su estilo, se despidió del anuncio con una mezcla de ironía y gratitud, asegurando que junto a su equipo continuará haciendo el mejor programa posible hasta el último día. Para millones de televidentes, el fin de The Late Show no representa solo la cancelación de un programa, sino la desaparición de un espacio de reflexión y humor que supo estar a la altura de los tiempos más convulsos de la política estadounidense. Ahora, el futuro del late-night televisivo queda en entredicho, y con él, la continuidad de una tradición que, poco a poco, parece estar quedando en el pasado.


