El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizará una gira oficial a México y Ecuador del 2 al 4 de septiembre de 2025 con el objetivo de impulsar prioridades esenciales en materia de seguridad, migración y política exterior. Se trata de su tercera visita a América Latina como máximo diplomático de la administración Trump, tras giras anteriores a Centroamérica, el Caribe y Canadá.
En México, Rubio sostendrá reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum para avanzar en un posible acuerdo de seguridad enfocado en combatir los cárteles de la droga, aunque la mandataria ha rechazado de forma enfática cualquier acción militar unilateral que atente contra la soberanía mexicana. Un funcionario del Departamento de Estado, entrevistado bajo condición de anonimato, indicó además que la Casa Blanca valora la disposición de México para trabajar coordinadamente en aspectos operativos, sin desechar la posibilidad de un pacto formal.
Posteriormente, Rubio se trasladará a Quito, Ecuador, donde se reunirá con el presidente Daniel Noboa, con quien compartirá intereses en temas migratorios y de seguridad, particularmente en el contexto de la lucha contra el crimen y la violencia. El funcionario estadounidense destacó que, en el caso de Ecuador, aún persisten “temas por resolver”, como el tratamiento de personas procedentes de otros países que no pueden regresar a su lugar de origen, aunque no se busca formalmente un acuerdo específico sobre “terceros países” en este momento.
Un elemento clave de esta gira es contrarrestar la creciente influencia de China en la región. El gobierno de Estados Unidos está particularmente preocupado por que China, a través de iniciativas como la Franja y la Ruta, fortalezca su presencia económica y política en América Latina. En este sentido, las autoridades estadounidenses describen la deuda ecuatoriana con China como “depredadora”. Asimismo, buscan evitar que México funcione como una vía indirecta (backdoor) para el ingreso de productos chinos al mercado estadounidense.
De acuerdo con el Departamento de Estado, la cuarta visita de Rubio al hemisferio este año “demuestra el compromiso inquebrantable de EE. UU. para proteger sus fronteras, neutralizar amenazas narco‑terroristas a la patria y asegurar una competencia justa para sus empresas”. Además, la gira podría tocar temas vinculados a las tensiones arancelarias, como las tarifas impuestas por Estados Unidos al fentanilo y otros productos originarios de ambos países.
En síntesis, la presencia de Marco Rubio en México y Ecuador refleja la prioridad que el gobierno estadounidense otorga a la seguridad regional, la gestión migratoria y la reducción de la influencia extranjera no deseada en un contexto geopolítico cada vez más complejo.


