El exboxeador Julio César Chávez Jr. ha sido vinculado a un proceso judicial en México por presuntos vínculos con el crimen organizado y tráfico de armas, aunque continúa su proceso legal en libertad condicional. El viernes 23 de agosto de 2025, un juez federal en Hermosillo, Sonora, determinó que el boxeador podrá afrontar el proceso sin permanecer en prisión preventiva.
Su abogado, Rubén Fernando Benítez, explicó que la imputación se refiere a su participación “de manera simple” en una organización criminal, específicamente como un “golpeador” encargado de disciplinar a colaboradores díscolos. Chávez Jr. ha negado rotundamente los cargos y ha afirmado que está dispuesto a colaborar con la investigación.
Desde entonces, el exboxeador ha retomado parte de su vida cotidiana. A ocho días de haber sido deportado de Estados Unidos, se le vio entrenando en un gimnasio de Hermosillo y abrazándose con su padre, lo que marcó su reincorporación pública. En Instagram compartieron un video que lo muestra entrenando en el Coliseo Boxing Club, en la colonia San Benito, de Hermosillo.
El proceso judicial se enmarca en una investigación más amplia que la Fiscalía General de la República (FGR) inició en 2019 a raíz de una denuncia estadounidense contra el Cártel de Sinaloa por delitos como narcotráfico, tráfico de personas y armas. Chávez Jr. fue deportado a México el 18 de agosto de 2025 tras ser arrestado en Los Ángeles por una visa vencida y declaraciones falsas en su solicitud de residencia.
La FGR tiene hasta el 25 de noviembre para concluir la investigación complementaria y presentar las pruebas ante el juez. De no haber prórroga, la acusación formal podría presentarse entre el 15 y el 18 de diciembre. Como medidas cautelares, se le prohíbe salir del país y mantener contacto con personas vinculadas al caso; puede moverse libremente en el país y mantenerse en su domicilio en Culiacán siempre que acuda a las audiencias con al menos 48 horas de anticipación.
Benítez, por su parte, refutó la validez de las pruebas presentadas por la Fiscalía. Señaló que solo nueve de los 21 elementos mencionan a su cliente, y de esos, apenas dos lo involucran directamente: una escucha telefónica y publicaciones en redes sociales que, asegura, no fueron realizadas por él. Considera que todo se basa en “rumores sin fuente clara”.
Chávez Jr. se muestra fuerte y entusiasta: “Ya se puso a entrenar, ya está siguiendo con su vida”, dijo su abogado.


