El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha revocado la protección del Servicio Secreto asignada a la exvicepresidenta Kamala Harris, según informaron funcionarios oficiales. Esta protección, que habitualmente dura seis meses tras el fin del mandato de un vicepresidente, había sido extendida por el expresidente Joe Biden hasta enero de 2026.
El memorando oficial, fechado el 28 de agosto y con efecto a partir del 1 de septiembre, fue dirigido a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ordenando la desvinculación de la protección que había sido concedida más allá del periodo legal. Un alto funcionario de la Casa Blanca confirmó que esta decisión forma parte del uso del Ejecutivo de su autoridad discrecional para interrumpir protecciones previamente autorizadas.
Desde su equipo, la asesora Kirsten Allen expresó que la excandidata presidencial “está agradecida al Servicio Secreto de los Estados Unidos por su profesionalismo, dedicación y compromiso inquebrantable con la seguridad”.
La decisión ha provocado expresiones de alarma entre críticos de Trump, que la califican como una medida de carácter político y vengativo, especialmente considerando que Harris se prepara para una gira nacional de promoción de su nueva autobiografía titulada “107 Days”.
Expertos en seguridad han advertido que la retirada de protección oficial ante la inminencia de actos públicos puede representar un riesgo tangible para la exvicepresidenta. Las autoridades locales, como la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, anunciaron que colaborarán con el gobernador Gavin Newsom para garantizar su seguridad por medios alternativos.
Esta acción de Trump se encuadra en una serie de decisiones similares que ha tomado durante su segundo mandato, en las que ha retirado coberturas de seguridad a figuras que considera opositoras o críticas, incluyendo miembros de la familia Biden, el exasesor de seguridad nacional John Bolton y otros exfuncionarios vinculados con la administración anterior.


