Una jueza federal de Estados Unidos bloqueó este domingo 31 de agosto un intento del gobierno de Donald Trump de deportar a decenas de niños guatemaltecos no acompañados que se encontraban bajo custodia en territorio estadounidense. La orden de emergencia fue emitida por la jueza de distrito Sparkle Sooknanan, tras conocerse reportes de que los menores habían sido trasladados a aeropuertos en Texas y estaban a punto de ser enviados a Guatemala.
Los menores habían ingresado a Estados Unidos sin compañía de adultos y se encontraban en instalaciones federales mientras se evaluaban sus solicitudes migratorias. Abogados de organizaciones defensoras de migrantes advirtieron que, de concretarse la repatriación, los niños corrían riesgo de sufrir abusos y persecución en su país de origen.
El Departamento de Justicia argumentó en audiencia que no se trataba de deportaciones, sino de “reunificaciones familiares” y que el objetivo era permitir que los menores se reencontraran con parientes en Guatemala. Sin embargo, las organizaciones demandantes sostuvieron que el proceso carecía de transparencia y que podría involucrar a cientos de menores. Según sus estimaciones, hasta 600 niños corrían peligro de ser subidos a vuelos de retorno sin garantías legales suficientes.
La orden judicial detuvo de manera inmediata el operativo y obliga a las autoridades migratorias a suspender cualquier traslado mientras se revisa a fondo el caso. La medida representa un freno temporal a la política migratoria de la administración Trump, que ha buscado acelerar la salida de menores migrantes centroamericanos sin el acompañamiento de adultos.
La decisión de la jueza Sooknanan abre un nuevo capítulo en la disputa legal en torno al tratamiento de los niños migrantes en Estados Unidos. En los próximos días se espera una audiencia más amplia para definir si el gobierno puede proceder con los traslados o si debe garantizar procesos individuales de revisión antes de cualquier repatriación.


