El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizó este miércoles una defensa contundente de la operación militar estadounidense que destruyó una embarcación presuntamente vinculada al narcotráfico, en una gira oficial por México.
Rubio insistió ante los medios que si una embarcación transporta drogas hacia EE.UU., “te expones a ser atacado”. Argumentó que el presidente Donald Trump optó por aplicar fuerza letal en lugar de métodos convencionales de interdicción como medida disuasoria: “en lugar de interceptar, siguiendo órdenes del presidente, la volamos – y volverá a pasar”.
El funcionario estadounidense calificó a los grupos narcotraficantes que operan rutas marítimas como “narcoterroristas”, justificando que la confiscación de cargamentos – que implicaría una pérdida de solo “el 1 % o el 2 %” – no resulta eficaz frente a sus estructuras criminales. Además, advertó con firmeza: “Puede pasar de nuevo; mañana o en una semana”.
Esta declaración se dio en el contexto de una ronda de negociaciones con autoridades mexicanas, donde se anunció la creación de un grupo de alto nivel que se reunirá periódicamente para coordinar acciones concretas contra los cárteles, fortalecer la seguridad fronteriza y enfrentar ilícitos como el tráfico de fentanilo, armas, robo de combustible y flujos financieros irregulares. Rubio destacó el carácter sin precedentes de esta cooperación: “No hay ningún Gobierno que esté cooperando más con nosotros que el Gobierno de México”.
Del lado mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó su rechazo a la intervención extranjera y afirmó que México se rige por los principios de autodeterminación y no intervención, subrayando que es un país de paz.
Este episodio se produce en medio de una escalada en la postura de Estados Unidos, que ha desplegado más embarcaciones militares en el Caribe y catalogado a ciertos cárteles como organizaciones terroristas designadas, lo que permite el uso de fuerza militar en operaciones contra ellos.


