El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes su intención de cambiar el nombre del Departamento de Defensa por el de Departamento de Guerra, según informó un alto funcionario del Gobierno bajo condición de anonimato.
Esta medida, cuyo objetivo es proyectar una imagen de unas Fuerzas Armadas más agresivas, responde a la visión expresada por Trump en el Despacho Oval: “Lo llamamos Departamento de Defensa, pero entre nosotros, creo que le voy a cambiar el nombre”, dijo, recordando el periodo en el que EE. UU. ya contaba con un Departamento de Guerra: “Ganamos la Primera Guerra Mundial, ganamos la segunda. Entonces se llamaba Departamento de Guerra y para mí eso es lo que es de verdad. Defensa es una parte, pero tengo la sensación de que lo vamos a cambiar”.
La idea no es nueva en su agenda: durante la cumbre de la OTAN en los Países Bajos, en junio, Trump presentó a Pete Hegseth no como secretario de Defensa sino como su “secretario de Guerra”. Asimismo, este último realizó una encuesta en X en marzo en la que el 54 % de los participantes se inclinó por la denominación “Departamento de Guerra”.
Aunque Trump expresó confianza en poder llevar a cabo el cambio mediante orden ejecutiva y afirmó: “Simplemente lo haremos. Estoy seguro de que el Congreso estará de acuerdo, si es necesario. Ni siquiera creo que lo necesitemos”, juristas advierten que modificar el nombre legal del departamento exige una ley del Congreso. Como señaló Jamal Greene, profesor de Derecho en Columbia, “el Departamento de Defensa y el secretario de Defensa recibieron esos nombres mediante leyes del Congreso, y desconozco que exista alguna autoridad legal que le permita al presidente cambiarlos por decreto ejecutivo”.
Históricamente, EE. UU. mantuvo el nombre de Departamento de Guerra desde 1789 hasta 1947. Tras la Segunda Guerra Mundial, el presidente Harry S. Truman reorganizó las fuerzas militares y estableció el Departamento de Defensa, nombre oficial desde 1949. Además, expertos como Richard H. Kohn, profesor emérito de historia militar, señalan que aquella decisión no respondía a “corrección política”, sino a la intención de comunicar que Estados Unidos no buscaba la guerra sino la defensa, aunque estuviese preparado para ella.
El viernes, Trump firmará una orden ejecutiva para que el Pentágono emplee formalmente el nuevo nombre como denominación secundaria y que Pete Hegseth sea reconocido como “Secretario de Guerra”. No obstante, un cambio de esta naturaleza requeriría una reforma legislativa respaldada por el Congreso.


