El gobierno de Corea del Sur anunció que alcanzó un acuerdo con Estados Unidos para liberar a cientos de trabajadores surcoreanos detenidos durante una redada de inmigración en una planta de baterías en construcción en Ellabell, Georgia, propiedad conjunta de Hyundai Motor Group y LG Energy Solution.
Kang Hoon-sik, jefe de gabinete del presidente Lee Jae Myung, informó que Seúl enviará un avión chárter para repatriar a los empleados una vez concluidos los trámites administrativos pendientes. La declaración, emitida durante una reunión con funcionarios del gobierno y del gobernante Partido Demócrata, representa el primer signo de entendimiento entre ambos países tras varios días de tensiones.
Las detenciones ocurrieron en medio de un operativo de las autoridades migratorias estadounidenses en el complejo industrial, donde participan cientos de trabajadores surcoreanos en la construcción de una de las mayores instalaciones de producción de baterías para vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Aunque no se precisaron fechas para el envío del avión ni el número exacto de trabajadores liberados, el anuncio fue interpretado como un avance en las negociaciones bilaterales que buscaban evitar un mayor deterioro en las relaciones diplomáticas.
El caso ha generado atención en Corea del Sur, donde el gobierno enfrenta presión interna para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en el extranjero y proteger los proyectos de inversión surcoreanos en territorio estadounidense.


