El funeral de Charlie Kirk, activista conservador estadounidense asesinado, está convocado para el domingo 21 de septiembre en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona. Turning Point USA, la organización que él cofundó, difundió los detalles del servicio funerario como una convocatoria pública para “celebrar la notable vida y el legado perdurable de Charlie Kirk, una leyenda estadounidense”.
El estadio tiene capacidad para más de 63.000 personas y funcionará como escenario para un evento masivo. Las puertas se abrirán desde las 8 de la mañana, y el homenaje está programado para iniciar a las 11 a. m. Se requiere registro previo para asistir, con datos como nombre, correo electrónico, número de teléfono y código postal.
La magnitud del evento plantea un enorme reto para las fuerzas del orden, particularmente para el Servicio Secreto de Estados Unidos. Jonathan Wackrow, exagente del Servicio Secreto, advirtió que “esto va a llevar al Servicio Secreto al límite”. La agencia ya se encuentra bajo presión debido a otros compromisos nacionales e internacionales, lo cual complicaría la asignación de recursos ante amenazas potenciales.
El Servicio Secreto ha declarado que “se está llevando a cabo una planificación conjunta de seguridad para el homenaje y el funeral de Charlie Kirk, y se proporcionará la información pertinente sobre seguridad pública a medida que el proceso avance en los próximos días”. Un portavoz, Anthony Guglielmi, expresó también sus condolencias hacia familiares y amigos de Kirk.
El asesinato de Kirk ocurrió cuando pronunciaba un discurso en Utah Valley University; fue alcanzado por una bala en el cuello. El presunto autor, Tyler Robinson, de 22 años, fue detenido y enfrenta cargos graves, entre ellos homicidio agravado.
El contexto político y social del hecho ha generado debates sobre seguridad en actos públicos, manejo de amenazas, y el equilibrio entre permitir la participación ciudadana y garantizar la protección de figuras expuestas.


