En los últimos once años, la restricción de navegación en el canal Los Rápidos ha generado beneficios para la Laguna de Xul-Há, al mantener sus aguas limpias y sin contaminación. Esta medida, implementada por autoridades portuarias y municipales, ha favorecido condiciones más tranquilas que permiten una mejor contemplación de la naturaleza.
La laguna ha evidenciado una recuperación ambiental atribuida directamente a la disminución de embarcaciones rápidas. Las autoridades han observado que la menor frecuencia de navegación de este tipo de embarcaciones reduce la erosión de las orillas, lo que ayuda a conservar la integridad del ecosistema local. Asimismo, se reporta que gracias a esta restricción, los visitantes pueden disfrutar de un entorno más seguro y atractivo.
Los defensores del ambiente señalan que esta acción también protege especies y formaciones naturales frágiles, como los estromatolitos, los cuales son considerados patrimonio natural. Además, se ha fortalecido el turismo de baja densidad, más respetuoso con el ambiente, que en lugar de saturar busca ofrecer experiencias de contacto con la naturaleza.
En resumen, la regulación de la navegación en el canal Los Rápidos ha resultado un instrumento eficaz para conservar el estado ambiental de la Laguna de Xul-Há, al rebajar los impactos de contaminación, controlar la erosión y favorecer prácticas turísticas sustentables.


