El presidente estadounidense Donald Trump acudirá este martes a un encuentro poco común con generales, almirantes y altos comandantes en la base de Quantico, Virginia, convocado por el secretario de Defensa Pete Hegseth.
El llamado movilizó a cientos de oficiales con el rango de estrella o más, así como a sus principales asesores, provenientes de distintas partes del mundo. Esta convocatoria —infrecuente para el nivel militar— ha generado especulaciones sobre el carácter político que podría adquirir el evento frente a una audiencia que normalmente se mantiene al margen de debates partidistas.
Cuando se le preguntó sobre su participación, Trump respondió: “Estaré allí si me quieren, pero ¿por qué es tan importante?”, sugiriendo incertidumbre sobre el enfoque de la reunión. Hasta ahora, la Casa Blanca no ha emitido declaraciones oficiales respecto al papel que tendrá el presidente durante el encuentro.
La presencia de Trump ante altos mandos militares despierta atención por el precedente que podría marcar: la posibilidad de que discursos o decisiones con tintes políticos se mezclen con un espacio históricamente reservado para asuntos de defensa y estrategia.


