Agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) forcejearon y empujaron a periodistas en un pasillo afuera de una corte de inmigración en Nueva York, en lo que se convirtió en un nuevo episodio de confrontación entre autoridades y medios presentes para documentar detenciones.
El episodio ocurrió en el edificio ubicado en el 26 de Federal Plaza, en Manhattan. Uno de los fotoperiodistas, L. Vural Elibol, de la agencia Anadolu, cayó al suelo tras recibir un empujón, golpeándose la cabeza. Fue atendido por personal médico y trasladado en camilla. Otros periodistas afectados fueron Dean Moses (amNewYork) y Olga Fedorova, quienes también fueron empujados durante el altercado.
Según los registros de testigos y videos difundidos, un agente abordó a Moses desde un ascensor mientras gritaba que debía salir, lo agarró por los brazos y lo empujó. “Entré en el ascensor detrás de ellos … luego me empujaron … Intenté resistirme, pero me empujaron fuera”, declaró Moses en declaraciones recogidas por la prensa. En el mismo momento, otro agente empujó a Fedorova, quien cayó hacia donde estaba Elibol tirado.
Por su parte, la subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, admitió que los agentes usaron fuerza bajo la premisa de que estaban “rodeados por agitadores y miembros de la prensa, lo que obstaculizaba las operaciones”. Añadió que los operativos enfrentan entornos hostiles causados por “políticos defensores de ciudades santuario” que incitan interferencias.
Este incidente no surge de la nada: días atrás ya se había observado otro episodio cuando un agente del ICE fue captado empujando violentamente a una mujer en el mismo edificio de corte de inmigración. Ese agente fue inicialmente suspendido, pero luego fue reincorporado.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, condenó el suceso calificándolo como parte de un patrón de agresiones contra inmigrantes y periodistas. “Este abuso … debe terminar”, expresó en un mensaje público. También llamó a una rendición de cuentas por parte de los agentes involucrados. Otros representantes, como el líder demócrata Hakeem Jeffries, exigieron que se identifiquen y sancionen a los oficiales en cuestión. Organizaciones defensoras de libertad de prensa como PEN America también manifestaron su indignación, calificando el incidente como “otro ejemplo contundente” de que fuerzas federales fallan al reconocer el rol esencial de los periodistas.
El caso intensifica el debate sobre los límites del poder de las agencias migratorias y la protección de la libertad de prensa durante operativos que suelen ser opacos y con poca supervisión. La incapacidad para identificar públicamente a los agentes involucrados aumenta la preocupación sobre mecanismos de control y transparencia en el uso de la fuerza por parte del gobierno federal.


