El gobierno de México asumió una postura firme ante la comunidad internacional durante su participación en la 80.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas. En su intervención, el canciller Juan Ramón de la Fuente destacó los avances nacionales en materia de igualdad de género y denunció las políticas migratorias estadounidenses.
De la Fuente aseguró que “es tiempo de mujeres y México ha dejado esto muy claro”, enfatizando la relevancia que el actual gobierno atribuye al empoderamiento femenino. Asimismo, subrayó que en el país ha crecido la participación de grupos históricamente marginados, como las comunidades afrodescendientes y la comunidad LGTBIQ+. También celebró la designación de una persona indígena al frente de la Suprema Corte de Justicia.
Al criticar las políticas migratorias del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, el canciller defendió los derechos de las personas migrantes y responsabilizó a EE. UU. de imponer barreras injustas. En paralelo, México abogó por un cese inmediato de combates en zonas conflictivas, pidió que se reanude la diplomacia internacional con todas las partes, y condenó los bloqueos económicos que afectan a países como Cuba.
El discurso concluyó con un llamado a reafirmar los principios fundacionales de la ONU, entre ellos la paz, la justicia y la igualdad. De la Fuente cerró su intervención retomando su premisa inicial: “es tiempo de mujeres y en México nos ha ido muy bien”.
Esta participación mexicana refuerza la estrategia diplomática del país frente a retos globales como la desigualdad, los movimientos migratorios y las tensiones internacionales. La intervención busca proyectar a México como una nación comprometida con derechos humanos y responsabilidad multilateral.


