Argumentando competencia desleal, bajas ventas y el cierre de decenas de molinos y tortillerías en la ciudad, el empresario José Pedroza Camacho instaló un plantón indefinido frente al palacio municipal de Campeche. Exige que la alcaldía actúe contra los moto repartidores de tortilla, a quienes responsabiliza por invadir el mercado formal.
Señaló que en los alrededores de su molino se han establecido negocios que venden tortilla sin contar con permisos, violando la Ley municipal que exige una distancia mínima de 150 metros entre puntos de venta de masa y tortilla. Asegura que las autoridades han prometido operativos e inspecciones, pero no han cumplido.
Pedroza Camacho estima que en la ciudad operan más de 800 moto repartidores de tortilla. Dijo que, al principio, los molineros aceptaron la figura como una solución para llegar a clientes residenciales, pero que hoy esos repartidores ya no respetan cantidad, control o zona: “aparecen nuevos molinos sin observar la distancia legal, y eso afecta severamente a los pequeños empresarios”, afirmó.
Durante aproximadamente 30 minutos de plantón y con megáfono en mano, pidió que alguien del gobierno municipal —la alcaldesa Biby Rabelo o el secretario de la comuna, Vicente Cruz Ramírez— saliera a dialogar, pero no obtuvo respuesta.


