Cabo Verde logró un hecho inédito en su historia deportiva al clasificarse por primera vez para la Copa del Mundo de la FIFA 2026. Con una contundente victoria de 3‑0 sobre Esuatini en Praia, aseguró el primer puesto del Grupo D en las eliminatorias africanas y dejó fuera de esa plaza directa al histórico rival Camerún.
La hazaña adquiere ribetes singulares si se considera que el pequeño archipiélago africano cuenta con una población de aproximadamente 525 000 habitantes, lo que lo convierte en la segunda nación con menor población en clasificarse para un Mundial, solo detrás de Islandia en 2018.
El partido definitorio fue dominado desde la segunda mitad: Dailon Livramento anotó al minuto 48, Willy Semedo amplió la ventaja en el 54, y ya en tiempo añadido el suplente Stopira selló el 3‑0 que desató la celebración en las gradas.
Durante el trayecto, Cabo Verde enfrentó momentos dramáticos, como el duelo ante Libia que terminó 3‑3. En ese partido se anuló un gol que muchos consideraron legítimo por un supuesto fuera de juego inexistente, decisión que no pudo revisarse por no existir el sistema VAR en las eliminatorias africanas. Esa jugada pudo haber dado la clasificación directa mucho antes.
La ilusión comenzó a gestarse cuando la selección empezó a ensamblar un proceso de recuperación a pesar de haberse estancado en algunas fechas previas. Bajo la dirección del técnico Pedro “Bubista” Leitão Brito, el equipo consiguió encadenar victorias decisivas que le permitieron remontar posiciones.
Además del valor deportivo, la clasificación contiene un ingrediente curioso: uno de sus jugadores fue contactado a través de LinkedIn para integrarse al proceso. Esa estrategia poco convencional cobra especial relevancia en un contexto donde muchas selecciones recurren a vías menos esperadas para reforzarse.
Ahora, Cabo Verde se convierte en uno de los 48 equipos que disputarán la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, y su presencia promete ser uno de los capítulos más inspiradores del torneo.


