La organización Hamás anunció que ha entregado los cuerpos de dos rehenes israelíes como parte del proceso de intercambio que acompaña el alto al fuego en la Franja de Gaza. Según informaron fuentes israelíes, “Hamás entregó ‘dos ataúdes de rehenes fallecidos’ desde Gaza el sábado por la noche”.
En su comunicado, Hamás indicó que ya ha devuelto “todos los cuerpos que puede localizar” y señaló que recuperar los restos de los 19 rehenes faltantes “requiere esfuerzos y equipos especiales”. Por su parte, el Estado de Israel manifestó que al menos uno de los cuerpos entregados no corresponde a ningún rehén conocido, lo que agrava la tensión en las negociaciones.
Este intercambio forma parte de un acuerdo mediado internacionalmente que incluyó la liberación de 20 rehenes israelíes vivos y la excarcelación de cerca de 2 000 prisioneros palestinos. Sin embargo, la entrega de cadáveres ha resultado más compleja de lo previsto, debido al estado de destrucción en la Franja de Gaza y a los obstáculos logísticos que ello implica.
Las familias de los rehenes desaparecidos han exigido que se acelere el proceso y han denunciado demoras. Mientras tanto, Israel ha condicionado la continuación de los beneficios del acuerdo al cumplimiento riguroso de la entrega de los cuerpos restantes. La destrucción de infraestructuras en Gaza, los escombros y las zonas inaccesibles se mencionan como factores que dificultan la localización de los restos.
En este contexto, el intercambio de cuerpos se ha convertido en un barómetro de la viabilidad del alto al fuego: su éxito o fracaso pueden reforzar o debilitar la confianza entre las partes. Según analistas, el hecho de que los cadáveres sigan sin devolverse en su totalidad puede prolongar la incertidumbre y obstaculizar la reconstrucción del enclave.
En resumen, la entrega de los cuerpos de dos rehenes representa un paso tangible en el acuerdo entre Israel y Hamás, aunque su lado más difícil —la entrega de los restos restantes— aún enfrenta obstáculos importantes. El desarrollo de los próximos días será clave para determinar si el proceso avanza conforme al plan o se estanca ante nuevos desencuentros.


