La película “Sinners”, dirigida, escrita y producida por Ryan Coogler, se estrenó en Estados Unidos en abril de 2025 y presenta una propuesta de terror ambientada en el sur profundo de la década de 1930, con elementos sobrenaturales, musicales y de crítica social.
El actor Michael B. Jordan interpreta a los hermanos gemelos Elijah “Smoke” y Elias “Stack” Moore, quienes regresan de Chicago al Delta del Mississippi para abrir un club de blues con dinero robado, sólo para descubrir que “un mal aún mayor los está esperando para darles la bienvenida nuevamente”.
La trama se ubica en 1932, en un contexto marcado por la segregación racial, la pobreza de la comunidad negra, la música blues como motor cultural y una atmósfera de terror que coquetea con lo vampírico.
Más allá de la mera producción de horror, Coogler aprovecha esos elementos para explorar temas de identidad, migración interna (los hermanos vuelven “a casa”), explotación laboral y legado musical‑cultural.
En cuanto a la recepción, la película ha sido descrita como un “híbrido de blues, terror gótico y elementos históricos” capaz de trascender las expectativas del género.
También se destaca que recibió elogios por su fotografía, su banda sonora –compuesta por Ludwig Göransson– y su capacidad para combinar espectáculo y reflexión.
Desde el punto de vista de producción, “Sinners” empleó formatos de filmación poco comunes en producciones de terror comerciales, lo que refuerza su ambición estética.
En resumen, “Sinners” constituye un hito relevante dentro del cine de género contemporáneo, al fusionar música, historia y horror en un entorno que pocas veces se ve en la pantalla grande. Para quienes buscan una experiencia cinematográfica diferente que combine entretenimiento y reflexión, esta película aparece como una opción destacada.


